MI ESTÚPIDO HERMANASTRO. CAPÍTULO 39. Me miró y murmuró. —Aparecieron — Me quedé en shock. —¿Quién? —preguntó Katia con curiosidad. —¿De qué hablas? —preguntó Mateo. —Nena aparecieron —Me tomó de las manos, dejó un beso en mis labios, dos lágrimas rodaron por mi mejilla, sentí que el corazón se saldría de mi pecho. —¿Eso qué quiere decir? — Me levantó, dio una vuelta conmigo deslizándome por su cuerpo. —Están vivos. Escuchar esas palabras me dejaron en shock, pero esa vez emocional, sentí una felicidad tan grande que no me cabía en el pecho, no me salían las palabras y empecé a llorar. »Nena, están vivos, volveremos a verlos. —Álex esto es increíble, ¿no estamos soñando verdad? —pregunté. —Es real mi mocosa, esto es increíble. —Pero quién te llamó, ¿cómo pasó? ¿dónde está

