Me demoré una eternidad en presionar el botón del ascensor para que llegara a mi piso y otra eternidad para presionar el botón que me llevaría a Chace. No sabía que podía ser lo que no me había contado pero no dejé que mi imaginación corriera libre por todas las posibilidades que podrían existir, no lo haría, porque sabía que me hundiría en un abismo de emociones turbias que no quería encarar, pero sí debía encarar a alguien; a Chace. Lo vi apoyado en el auto de Ignacio con sus brazos cruzados sobre su pecho y mirando sus zapatos, y nuevamente me pregunté en cómo una persona se podía ver tan apuesto solo estando parado así. Concéntrate. No me había visto aún así que dejé que mi corazón se calmara unos segundos antes de llamar su atención. Cuando levantó la cabeza pa

