Adeline La noche anterior al día de rescate –¿Por qué? – pregunté mirando a Angie, ella seguía con el vaso de Wisky en sus manos. –No lo sé, supongo que necesitaba hacer algo interesante con mi vida. –Y decidiste secuestrar a la prometida de tu jefe. Sonrió levemente –No lo sé, ¿vale? ¿Tú has visto cómo es ese tipo? Niégame una sola vez en la que no te lo has imaginado haciendo más cosas que solo darte la mano. Sentí que mis mejillas se ruborizaban y me encogí en el sofá que estaba sentada. Teóricamente yo no debería estar en el piso de Angie, mi padre había ordenado que me alejara, pero no podía, por más extraño que pueda verse. Ella…, me caía bien. Obviando el tema del secuestro, claro. Eso aun trataba de entenderlo. –Bueno, no lo pienso negar, pero no creo que haya sido cap

