El abogado trataba de convencer a Paolo Carusso de renunciar a la grabación que le pidió hacer de su reunión con su esposa Eva. El abogado había sentido mucha pena por la esposa del señor Carusso, el dolor reflejado en el llanto de la señora Eva era capaz de conmover hasta el corazón más duro. Señor Carusso, le recomiendo que si desea rehacer su vida con su dulce mujer Hanny Ferrer, deje esta grabación conmigo... Usted no entiende licenciado, ¡esa grabación es lo único que me va a quedar de ella! Sí la ama tanto señor Carusso; ¿Porqué no vuelve con ella? ¡Porqué no puedo! Yo fui un imbécil que se marchó de la casa enojado con toda la familia... Primero pensé en quedarme solo, luego vi la casa de Hanny y recordé que a esa mujer yo le despertaba emociones... Me llené de ideas y de r

