CRISTIAN ¿Estaba soñando? ¿Me estaban engañando mis sentidos? ¿Había algo en el agua? ¿Estaba en alguna maldita realidad paralela donde las cosas imposibles simplemente... sucedían? Porque Siria Vance—la chica que supuestamente me odiaba, la chica que pasaba más tiempo insultándome que cualquier otra cosa, la chica que había dejado muy claro que preferiría caminar sobre vidrios rotos que besarme—acababa de besarme. Frente a un auditorio lleno de reporteros. En vivo. Con cámaras grabando cada segundo. Santa. Mierda. Mi cerebro intentaba procesar lo que acababa de pasar mientras mis labios todavía sentían la presión de los suyos. Dulce. Cálido. Real. Tan jodidamente real. Y por un momento—solo un glorioso momento—decidí no pensar. No analizar. No cuestionar. Solo disfrutar estos

