Enviarlo a prisión.

3270 Palabras

Julia subió a su coche junto a su amiga Sandra. Esta encendió el auto con manos temblorosas y se marcharon rápidamente hacia la casa de los padres de Julia. Cuando finalmente estacionó frente a la casa familiar, le pidió a Julia que intentara calmarse, viendo cómo su amiga temblaba incontrolablemente. —Ju… —intentó decir Sandra con voz suave. —No me llames así —espetó con furia contenida. Era el diminutivo especial de su nombre que Julio le había puesto durante sus días felices de noviazgo, cuando todo parecía perfecto y el amor brillaba en sus ojos. Desde que él había empezado a llamarla de esa forma tan cariñosa años atrás, su familia y amistades también adoptaron ese apodo con naturalidad, convirtiéndolo en una marca de afecto. Sin embargo, las circunstancias habían cambiado drásti

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR