Incubo
Era una mañana fría en mi departamento, después de toda una noche de estudios. Ha sido difícil compatibilizar mis estudios con mi trabajo de medio tiempo, pero no quiero ser una carga para mis padres, se esfuerzan demasiado por mí, quiero terminar mis estudios pronto y poderlos ayudar con mi hermana menor, ella será la doctora de la familia.
Hoy tengo turno en la tienda y mañana examen de administración, tengo sueño y cansancio, creo que tomare una redbull y me iré a trabajar.
Este es mi tercer año de administración, mis notas son esplendidas lo que me ha ayudado bastante a conseguir todo tipo de becas, y el departamento que vivo es pequeño pero lo justo para mi, gracias a mi tía que me lo arrienda, bueno la verdad es que nunca me recibe el dinero del arriendo, solo me pide que le lleve la contabilidad de todos sus otros departamentos, pienso que está contenta con que le cuiden uno de sus tantos departamentos y le ayuden con ese tema.
Llego a mi trabajo y mi jefa me mira con cara de… ay esta niña otra vez no durmió.
— Agatha, ¿otra vez no dormiste?
— Perdón Srta. Anna es que hoy tengo examen en la noche y mi profesor no acepta ningún error por más pequeño que sea.
— Eres inteligente Agatha podrás con estos exámenes como lo has hecho antes, ve y deja tus cosas, te tomas un café y empieza a atender.
— Gracias Srta. Anna —
Me meto a nuestra sala de colación de prisa, abro mi locker y pongo mis cosas, me tomo mi redbull, eso me funciona más que un café. y salgo a atender.
La tienda es un set fotográfico, me dedico a tomar fotos a pequeños y embarazadas, la Srta. Anna es la encargada de la tienda, me quiere mucho y siempre me dice que me equivoqué de carrera, me gusta la fotografía pero la verdad de las cosas es que no sirve como carrera para vivir, no es muy bien pagada pero si es un excelente hobby. La señorita Anna es casi de mi edad unos 5 años mayor solamente, y hemos hecho una muy buena amistad.
Hoy tenemos citados a una pareja, ellos se casarán pronto, ella se ve tan feliz, y me imagino que debe ser lindo encontrar a tu media naranja.
Hacemos la sesión de foto y me dicen que usaran las fotografías para hacer los invitaciones de matrimonio, así que les doy unas ideas y quedan fascinados. Preguntan si nosotros hacemos partes también, la Srta. Anna me mira y me dice
— Aggy querida ¿podemos? — ella sabe que se manejar esos programas muy bien.
— Hay que conversarlo — y sonrío,
— Chicos dejen sus datos y nos comunicaremos con Uds. para darle un presupuesto.
La Srta. Anna me toma hacia un lado.
— hagamos algo... tú haces los partes y el 50% de la ganancia es para ti que ¿te parece?
Yo acepto de inmediato nunca está de más dinero extra.
La srta Anna les sonríe mientras va donde los novios
— Hemos llegado a un acuerdo y sí podremos hacerle los partes, coordinen con Agatha ella le tomará los datos el valor es de $1.500 cada uno.
La pareja queda feliz, y la novia se ve radiante con una hermosa sonrisa al ver que aceptamos el trabajo, me acerco a ellos.
— yo tengo una idea en mente e inmediatamente empezamos a hacer el bosquejo de sus invitaciones.
Después de una larga mañana me voy deprisa a la universidad y al llegar mis compañeros me avisan que el profesor que nos haría el examen se ausentó por enfermedad, aunque estaba lista para el examen es maravilloso saber que podre irme a mi departamento a dormir un poco.
Venia en el metro cuando escuche una palabra, "Incubo" y la niña que lo decía estaba muy emocionada, se bajaron y esa palabra quedo en mi mente.
Me bajé en el supermercado que está cerca de mi casa e hice algunas compras, mi ración de redbull para mantenerme en pie, y la mercadería para la semana.
Al fin llego a mi departamento, dejé las cosas en la mesa y pase directamente al baño a tomarme un relajante y exquisito baño de tina tibio, como hace mucho no lo hago.
Tenía todo preparado cuando esa palabra volvió a mi mente Incubo.
No podía seguir con la curiosidad así que antes de meterme a la tina fui a buscar mi celular, lo bueno de vivir sola es que puedo andar desnuda por todo el departamento. Lo encuentro en mi abrigo y me voy al baño, pongo música de fondo, amo las baladas ochenteras para relajarme, a pesar que mi hermana me dice que es música de burdel jajaja.
El agua esta perfecta, me relajo y tomo mi celular, lo abro en el navegador y pongo la palabra INCUBO significado, y para mi sorpresa encuentro que se trata de demonios incorpóreos que le hacen el amor a mujeres dormidas y mi mente perversa empieza a imaginar lo emocionante que sería ser cogida por un ser incorpóreo, no hay relación, no hay celos, no hay bebes, sería como un juguete s****l personal y al imaginar eso una sonrisa llega a mis labios pensando en las travesuras que se me ocurren. Empecé a leer relatos de mujeres que fueron tomadas por incubo y decían que era la relación más excitante que habían tenido en su vida, contaba la muchacha que se había tenido un encuentro “la noche estaba cálida, así que su pijama era solo una polera corta, y se tapo solo con una sabana, su amiga le había dicho como invocar un incubo, solo debía poner una flor blanca en el piso de la puerta y dejar pétalos rojos hacia su cama, lo cual hizo sin creer pero quería jugar. Eran las 3.03 am cuando sintió una mano fría recorrer sus piernas y abrirlas firmemente, para luego sentir como un ser metía su m*****o helado por su entre pierna, primero suave luego más fuerte y firme, y la mujer gritaba de placer, ahí solté mi celular porque sentí como me excitaba al leer ese relato, y me dio miedo.
Salí de la tina y me seque el cabello pero no podía dejar de pensar en ese relato y mi mente divagaba entre tener mi primera relación con un incubo o con un hombre real, ya que entre el trabajo y los estudios no queda tiempo para relaciones amorosas.
Sacudí mi cabeza y puse una película y me acosté, no tardé en quedarme dormida cuando estaba casi inconsciente sentí una presencia en mi habitación pero no podía abrir mis ojos, era como estar despierta pero con mi cuerpo dormido, es cuando sentí que tocaron mi pechos, me recorrió un miedo frío por mi cuerpo pero a la vez placentero, sentía como si pasaran su lengua por mis pechos estaba frío, luego sus manos se deslizaron hacia mi entre pierna, era algo que jamás sentí, miedo, placer, excitación quería que siguiera pero quería despertar hasta que al fín pude abrir mis ojos y ya eran las 7 am. No sabía si había sido un sueño o fue real. Pero desperté plena, llena de energía.
Hoy es sábado así que no tengo ni universidad, ni trabajo por lo que me puse unas calzas y salí a caminar al parque que está a una cuadra de mi depa. Veo mucha gente haciendo ejercicio, unos corriendo, otros haciendo yoga y pienso, Agatha estaría bueno que hicieras algo de ejercicio y luego yo misma me respondo, naaaaaa
No puedo dejar de pensar en lo ocurrido anoche, vuelvo a sentir ese frio recorrer mi espalda pero a la vez ese placer que probé anoche. Mi sensatez me dice, olvídalo, olvídalo, pero mi hembra interior me dice, no pierdes nada compra las flores.
Paso justo por una florería y dudando entro, la señora me dice
— mijita ¿qué le doy?...
— eeemmm quiero una rosa blanca y 2 rosas rojas — a lo cual la señora me mira un poco temerosa las envuelve y mirando hacia abajo me dice.
— yo también en mi juventud lo probé, tenga cuidado es como una droga — a lo que yo me hago la desentendida.
— ¿qué cosa? — y ella me mira sonriendo...
— Lo que usted y yo sabemos que pasara esta noche. — Le pago y salgo rápido de la tienda, me siento observada como si todos supieran que pienso hacer con estas flores, me voy a mi departamento rápidamente, llego y cierro la puerta rápido, pongo a Adele en la radio y me siento en el sillón, y mi mente vuelve a divagar, lo hago o no lo hago, ¿qué pasará si algo sale mal?, tomo mi notebook y busco INCUBO, todos los relatos decían que era el sexo mas placenteros que habían tenido, lo describían como un ser frío, que se alimentaba de la energía s****l de las personas, que tenía su versión femenina que se llamaba súcubo, hasta que llegue a un libro online que hablaba de la historia de los incubo, son espíritus nacidos de la primera esposa de Adán, Lilith los cuales no tienen cuerpo ya que Lilith no puede engendrar hijos de carne y huesos y en desobediencia a Dios los envía a dar placer s****l a los seres humanos. Pasó volando la tarde leyendo ese libro hasta que me animé, fui a tomar una ducha, sequé mi pelo y me puse el pijama más sensual que tenia, puse la flor blanca en puerta y tire pétalos rojos desde la puerta a mi cama, prendí la televisión y me acosté, eran las 8 de la noche recién, pero estaba oscuro.
Nerviosa miraba hacia la puerta de mi habitación pero no pasaba nada, hasta que me quede dormida.
Desperté con frió, estaba destapada, algo había sacado mis frazadas y sábanas, esta vez estaba despierta y me podía mover, y me senté en la cama, sentí una mano fría y grande pasar por mi espalda mientras algo se sentaba detrás de mí, miré el reloj y eran las 3.03, a diferencia de anoche, no sentí miedo, estaba nerviosa, sería mi primera vez.
Sentí su mano pasar de mi espalda hacia mi pecho y no podía creer lo que estaba viendo, mi camisola se bajaba dejando mis pechos descubiertos, cerré los ojos y empecé a sentir, era un ser frío pero sus manos eran humanas, empezó a masajear mis pechos y a besarme el cuello por atrás, su otra mano se metió en mi entre pierna, podía sentir su helada lengua pasar por mi nuca hacia mi cuello, y en un gemido le dije, sé gentil, esta es mi primera vez. y desapareció. Me sentí abrumada con tanto placer en tan poco tiempo, quería seguir, pero ya no estaba, me levanté de la cama y busque a ese ser por todo el departamento, solo estaba la rosa blanca en mi almohada y los pétalos desparramados por todos lados.
Me sentí tan desilusionada. Así que me acosté a dormir deseando que hubiese seguido mi encuentro travieso con ese ser.