Despierto y estoy en una especie de cueva iluminada con antorchas. No sé cuánto tiempo estuve inconsciente. Me levanto y estoy rodeada de hombres vestidos con túnicas negras; tienen los ojos completamente negros. Hace mucho frío, y yo también tengo mucho frío. De repente, escucho la voz de una mujer. —Vaya, vaya... hasta que despertó la princesa. Se acerca una mujer hermosa. La reconozco: es Lilith. Un terror me invade. —¿Qué quieres de mí? ¿Dónde está Azzael? Él me dijo que Lucifer te ordenó que nos dejaras tranquilos. —¡Ja! A mí nadie me ordena nada, querida. Ni siquiera Dios, el todopoderoso, logró doblegarme. Yo jamás me he sometido a nadie… ¡a nadieeee! —¿Ni siquiera a Miguel? Me golpea el rostro con tanta fuerza que me lanza al piso. Quedo sangrando. —No te dirijas de esa man
Escanee el código QR para descargar y leer innumerables historias gratis y libros actualizados a diario


