La otra gemela voltea desde el fondo de la cocina,
- Aléjate de nuestra cocina, por favor, descansa, y espera –
Yo no quiero ser simplemente una carga y ya para ellas, así que pienso en buscar conversación,
- Me encantaría saber el nombre de ustedes, si son tan amables, estoy un poco mareado de confundirlas –
La que está más cerca de mí me mira, sonríe, y me explica,
- Yo me llamo Camila, y si te fijas mi cabello es un poco más claro que el de mi hermana, además, ella es un poco más directa. Para que tu cerebro de hombre lo entienda, a ella podrías llevártela más rápido a la cama que a mí, pero de mí te podrías enamorar de una forma obsesiva y peligrosa –
La otra gemela me responde desde el fondo de la cocina,
- Mi nombre es Daniela, y no le creas a mi hermana todo lo que te diga, le encanta inventar cosas acerca de nosotras –
Yo me río, y me presento,
- Es un placer, muchachas, tenerlas aquí el día de hoy. Mi nombre es Diego, y no hay mucho que decir de mí, aparte de que no sé lo que hago en este edificio –