Una de ellas me da un vaso con lo que parece ser un whisky seco,
- Toma, brindemos por tu nuevo apartamento –
Me levanto, y cada una de ellas tiene su propio vaso, los levantamos y brindamos, yo digo,
- Por estar en un mundo del que no conozco ni entiendo nada, bebiendo gratis el whisky de dos (2) hermosas damas que no conozco, y que me están haciendo la cena –
Una de ellas continúa,
- Porque ya llegaste al lado de la ciudad que realmente vive y no sobrevive –
Y la otra cierra,
- Porque piensas que estás aquí para complacer a tu esposa, para que ella sea feliz, mientras tú serás horriblemente triste. Pero tu esposa no sabe lo que hizo, terminarás tú siendo feliz por completo, y ella llorando mucho –
Me guiña el ojo, y yo no logro entender si fue una insinuación su brindis, o fue simplemente un comentario random. Disfruto de mi trago, y les digo,
- ¿Puedo ayudarlas en algo? –
Una se ríe,
- ¿Sabes cocinar? –
Yo lo pienso, y soy sincero,
- Sé lo básico, créanme que de hambre no me voy a morir –