Narra Ander. Ella estaba en las gradas del campo de tenis, parecía hipnotizada por el vaivén de la pelota. Recordé lo que sucedió el día anterior, la asustamos tanto que me da terror acercarme. Debimos controlarnos mejor. Ella aún no puede manejarnos a los cuatro por lo que acordamos acercarnos de a uno. Bien,Ander, este es tu momento. ¡Tu puedes! — Un caramelo para otro caramelo.— Dije acercándome de atrás y poniéndole el caramelo frente a sus ojos. — Ander.— Dijo riendo mientras tomaba el caramelo. Me senté a su lado y ella no se veía nerviosa en mi presencia, algo que me saco un poco de miedo. — ¿Y los demás? — Deben estar por ahí.— Dije acariciando uno de sus mechones oscuros. — ¿No están siempre juntos? — Nop.— Dije recostando me por la grasa de atrás.— Asher es el preside

