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846 Palabras
Narra Phenix De repente ellos se callaron y sentí una vibración extraña en mi vientre, miré a los chicos y su mirada era diferente. Me miraban como si fuera la última gota de agua en un desierto desolado. Sus ojos adquirieron una tonalidad rojiza y podía ver cómo sus fosas nasales olfateaban algo en el aire. —¿Pasa algo?— Pregunté dudosa. — Nada, solo estamos...—Comenzó a decir Asher. — No le mientas.— Dijo Ander y luego me miró.— Tenemos hambre. — Oh bueno, puedo traerles comida o podemos ir a buscar a la cafetería. — No es exactamente ese tipo de hambre, cariño.— Dijo Alistaire riendo. Su voz siempre es ronca pero ahora está aún más, y eso me pone en cierta manera.— los Demonios viven del sexo, es decir ellos "comen" la energía s****l o la energía "amorosa" de su núcleo. Es por eso que necesitamos que nos toques o nos mimes hasta que tengamos sexo. — ¿U-us-ustedes comen del sexo?— Pregunté alarmada. — Más bien, comemos de ti. De tu energía.— Dijo Ander. — ¿P-pero eso no me lastimará? — No, aunque comemos de tu energía, el solo hecho que estés a nuestro alrededor tu energía cambia. Es mucho más... Fuerte, te recargas.— Explicó Asher con voz ronca. —¿Que debería hacer en este momento?— Pregunté preocupada al notar que algo se movía de atrás de ellos. ¿Una... Cola? — Podrías desnudarte para nosotros.— Dijo Ander sonriendo y luego negó.— Lo siento, no lo controlé. — ¿Por qué dudo de todo esto?— Dije mirándolos sería, no era difícil dudar puesto que siempre buscan meterse entre mis piernas. — Puedes hacerlo, pero te recomiendo que te alejes de nosotros entonces o veras algo realmente perverso.— Dijo Asher y yo casi gemi al entender su significado. ¿Se masturbarian frente a mi? — ¿Solo debo tocarlos y ya? Ellos asintieron. Ahora realmente no creo que mientan, en el aire comenzó a tener otro tipo de ambiente, uno más caluroso y húmedo. Me acerqué a Aramis, de todos él es el que menos me aterra, es tan... Adorable. — Ehh no estoy segura de que hacer — Ven.— Dijo tomando mi mano y la llevó a su boca para besarla y luego la puso en su mejilla, comencé a acariciarlo y él parecía ¿Ronronear?— Se siente tan bien.— Dijo casi gimiendo. —¡Yo también quiero!— Dijo Ander y caminó hacía mi para tomar mi otra mano y fregar su cara por ella. Luego sentí unos besos en mi cuello, Asher, él me tenía sujeta de la cintura mientras besaba mi cuello. Los tres hombres prácticamente me tenían prisionera entre ellos pero extrañamente no me molestaba aunque sentía que algo no estaba bien. —¿No vienes?— Dije mirando a Alistaire. — Yo... Mm no quiero incomodarte. — Eso no importa, ven, antes que esos cuernos terminen por salir.— Dije observando como esas salientes puntiagudas que sobresalían de su cabeza. Él se levantó y caminó hacia mi. Alistaire es realmente guapo, como sus hermanos, pero él tiene esa aura de misterio y magnetismo que me atrae de alguna manera, el tipo de novio que te da los misterios que necesitas para tener un romance de novela. Mientras Ander tiene su humor que me es difícil no disfrutar de sus comentarios, es el tipo de novio que será tu cómplice en todo y no te faltará nunca. Aramis por otra parte me hace querer mimarlo a cada rato, es como ese tierno novio que tanto quieres y Asher... Bueno él es el control y la protección en persona, es ese tipo de novio que sabes que puedes cometer cualquier locura porque él te protegerá. ¿Que estoy haciendo? ¿Los estoy considerando como novios? Realmente hay algo mal en mi, realmente lo hay si estoy dejando que me toquen las piernas y los pechos como lo estan haciendo. Sus tactos son calientes y agradables, mis pezones no pueden evitar erguirse. Entonces Aramis desabrochó mi camisa en la parte de mi estómago y comenzó a besarlo, sentí besos en mis piernas para descubrir a Alistaire besándolas mientras que Ander desabrochaba la manga de mi camisa para tambien besar mi brazo. Los cuatro ronroneaban y gemian. — Estás mojada.— Dijo Alistaire.— Ese olor a excitación nos vuelve loco,es único. — Nada s****l, ¿Lo olvidan? — Pero tu quieres bebé.— Dijo Ander en mi oído.— Quieres que te poseamos. — S-soy virgen, no estoy lista. —¡Joder, lo confirmó!— Dijo Asher gimiendo. — Me encanta la idea de que tu precioso coño sea nuestro.— Dijo Ander sonriendo con malucia.— Nadie más tendrá acceso a él que nosotros. — Mmm acá estará nuestros hijos.— Dijo Aramis besando mi vientre y entonces se levantó y me tomó del mentón.— Amanos, Phenix. Porque nos volveremos locos si no lo haces. — Yo... tengo miedo
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