Narra Phoenix
Estaba caminando al inmenso patio en busca de mi hermana, ya debíamos ir a casa pero no me contesta a el celular ni nada, por lo que decidí ir a su aula a buscarla.
—¡Para que aprendas!
Escuché que alguien hablaba y también gemidos, miré a mi alrededor pero no encontré nada, caminé un poco más y ahí, entre los árboles pude ver cuatro figuras rodeando a alguien.
Hijos de puta.
Enserio que todos están locos en esta escuela, empezando por las "4A". Hoy en clase de francés Ander se metió en mi mente, sip, en mi mente. ¿Asustada? ¡Aterrada! Solo se metió para preguntarme sobre la pulsera que reporté a objetos perdidos, había sido que en realidad era un regalo de él ¡Pero claro que no lo aceptaría! Por aceptar cosas de ellos es que estoy en este contrato de mierda.
Ahora que lo pienso ¿Que eran ellos?
—¡Hey!— Grité mientras me acercaba y descubrí a cuatro chicos de espaldas y frente a ellos estaba Joe, el chico amable y muy guapo con el que hablé hoy, estaba muy mal herido.—¡¿Pero que mierda hacen?!
Corrí hacia Joe y verifique sus múltiples golpes, estaba casi inconsciente ¿No estará muerto verdad?
— Pho..o..enix.— Dijo en un apenas susurro.
Alcé mi vista y miré a los cuatro hijos de puta lista para darle una paliza cuando me encontré a las "4A" mirándome serios.
¡No jodan!
—¡¿Pero que les pasa?!— Me levanté mirando sería a Ander.—¡¿Golpean a la gente porque se les da la jodida gana?! ¡El hecho que sean unos hijitos de papá no les da el derecho de lastimar a los demás!
— Phoenix...— Quiso decir Ander.
— ¡Miren como lo dejaron!— Señale a Joe.— Y ni siquiera lo están llevando a la enfermería.
— Si tanto te importa ese chico...— Dijo el rubio, Aramis.— ¿Por qué no lo llevas tú?
—¿Que?
No podía creer lo que escuchaba, estos si son unos malditos hijos de puta. ¿Yo ser la esposa de ellos? ¡Nunca!
— ¡Fíjate que si puedo hacerlo!— Dije agachándose de mala gana pero alguien me tomó de la cadera.
— No lo tocarás.— Dijo el de cabello n***o, Alistaire.— Es por eso que está así, por tocarte.
— No me jodas.— Dije mirándolo mal.—¿Es enserio? ¡Son unos enfermos!
— Por tí.— Dijo Asher acercándose.— Si no quieres que despedacemos a tu amiguito, te alejarás de él y de toda la población masculina de ser posible, excepto claro, de nosotros. Tus esposos.
En ese momento no pude contener el control y en un movimiento rápido le di una cachetada a Asher, Alistaire y a Aramis, hubiera cacheteado a Ander, pero él estaba más lejos.
— Phoenix.— Dijo Asher gruñendo pero lo ignoré.
Me quité del agarre de Alistaire y me agaché para tomar los brazos de un Joe medio consciente, con un poco de dificultad me levanté con él en mi espalda. Estoy a costumbrada a cargar cosas pesadas, muchas veces llevo a Tammy en mi espalda y una vez tuve que llevar a mi primo de 25 años que se metió en una pelea cuando tenía 15 años. No esperé que me digan nada más cuando comencé a caminar con Joe hacia la enfermería que estaba en primer piso.
— Phoenix...— Dijo casi dormido.
— Shhh, está bien.
En un momento a otro sentí que me quitaban el peso del cuerpo de Joe encima y cuando me giré para ver qué sucedía, Ander lo estaba llevando en su espalda sin decir nada.
— Déjalo, yo lo hago.— Dije enojada.
— Solo camina.— Dijo serio y comenzó a llevar a Joe.
Fue cuando noté que los demás también nos seguían, todos estábamos en silencio, realmente estaba enojada con ellos.
Cuando llegamos a la enfermería, la enfermera se sorprendió de ver a las "4A" pero no se sorprendió cuando dijo que ellos fueron los que golpearon a Joe. Al parecer ellos pueden hacer lo que quieran aquí y no tienen consecuencias.
Hijos de puta.
— No digas o pienses eso.— Dijo Ander sonriendo.— Planeo presentarte a mi madre, me gustaría que se lleven bien.
Yo solo ignoré, es un estúpido.
—Me parece que a mamá le agradaría.— Dijo Aramis.—¿Que piensas Asher?
— Son muy parecidas, se llevarán bien.
— No lo creo.— Dije cruzandome de brazos.— Yo no criaria tan mal a mis hijos, no serían unos salvajes sin moral.
— Wow ¿Recién nos encontramos y ya piensas en nuestros hijos?— Dijo Ander en tono burlón.— Si que eres rápida, hermosa.
— Idiota.— Dije dispuesta a irme a buscar a mi hermana.
Pero en un momento a otro me tomaron de mi brazo y me arrastraron hacia una sala grande dondo no había nadie. Intenté soltarme o pelear pero Asher me tenía firme. Cuando llegamos a la sala Asher me puso contra la pared acorralandome mientras que los otros cerraban la puerta.
—¡¿Que quieren?!
— A ti.— Dijo Alistaire.
—¿Alguna otra cosa que sea posible?— Dije burlona.
— Mmm sexo contigo.— Dijo Ander y yo lo mire mal.— Tu preguntaste.
— Eso ni en un millón de años .— Dije molesta.
— Que bueno que podemos vivir para toda la eternidad.— Contestó él.
Mejor ni pregunto.
— Somos mitad demonios.— Dijo Asher sorprendiendome.— Firmaste un contrato con cuatro demonios. Nosotros evitabamos la muerte de tu madre y hermana y tú te casarías con nosotros. ¿Recuerdas?
— Primero, eso nunca sucedió ¿Okey? Ni siquiera creo que esté despierta, tal vez sigo durmiendo. Segundo ¿Por qué me quieren de esposa? Hay muchas chicas mejores que yo, pueden tras de ellas. Y Tercero ¿Nosotros? ¿O sea de los cuatro? ¿Con los cuatro?
— Sip, con cada uno de nosotros al mismo tiempo.— Dijo Ander.
— No hay mujer que aguante.— Dije horrorizada.
— Tú lo harás.— Dijo Asher.— Para eso fuiste hecha, para eso te crearon y te trajeron a este mundo. Para ser nuestra esposa.
— Si... Eso no sucederá ¿De acuerdo?
—¿Ya sabes lo que sucede si no cumples el contrato antes que cumplas 18? — Dijo Ander mirándome con seriedad.— Se tomará como que nunca hubo contrato por lo que tu madre y tu hermana morirán.
En ese momento gemi del susto. Eso no podía ocurrir, ya sucedió una vez por mi culpa, no podía ocurrir de nuevo. ¿Me estarán engañando? Al ver sus caras parece que no, estoy a nueve meses de cumplir 18 ¡Mierda!
— No queremos asustarte.— Dijo Asher.
— Ya lo hicieron.— Dije molesta.—¿Sucederá realmente?
— Lo siento Phoenix.— Dijo Asher mirándome con tristeza.— Tampoco estamos contento con que ellas mueran, significan mucho para ti. Pero en ese momento la vida de tu madre y de tu hermana solo se podían salvar con algo que las iguale: tu vida. Los contratos funcionan de forma compleja pero básicamente es eso.
— Ustedes están locos.— Dije dispuesta a irme.— Por un ataque de locura casi matan a una persona y ni les importa.
— Te dije que te alejarás de los chicos.— Dijo Ander.
— Eres nuestra, Phoenix.—Dijo Asher, el líder del grupo, acorralandome contra la pared nuevamente y sus demás hermanos me rodearon.— Aceptaste ser nuestra esposa, ahora te toca cumplir, no puedes mirar a ningún otro chico.
—Primero, son unos tramposos.— Dije molesta.
—¿De verdad?— Preguntó Ander sonriendo con burla.—¿Y como es eso pequeña, Phoenix?
— Bueno... No tenía opción, mi madre, mi hermana y yo íbamos a morir si no aceptaba. ¡Además, tenía solo 10 años!— Exclamé indignada. —¡Solo era una niña y ustedes son unos pedófilos!
—Umm si, puede ser...— Dijo Alistair.— Pero ya es tarde, tu firmaste, aún así te lo advertí. Ahora debes pagar.
—¿Además no sé de qué te quejas?— Dijo Ander tomando un mechón de mi cabello oliendolo.— Todas las chicas nos desean, tu nos tendrás. Piénsalo, cuatro chicos dispuestos a besar el suelo por el que caminas, my desire. Con nosotros nunca te faltará nada, nunca sufrirás, tendrás todo lo que desees.
— A cambio de tu vida, de tu amor y...— Asher me miró de pies a cabeza.— De bebés.
—¡¿QUE?!— Chillé asustada.
—Cariño.— Dijo Aramis hablando por primera vez.—Llegado momento tendrás que cumplir tus deberes como esposa y eso...— Se acercó a mi oído y sentí su caliente aliento haciéndome piel de gallina.— significa en todos los sentidos, queremos al menos 10 hijos.
—¡Ni loca! ¡Vayan a buscar a una prostituta!— Dije molesta.
—¿Para que? Si la única mujer a la que deseamos es la que está frente a mi.—Dijo Asher besando mi cuello sorprendiendome y haciendo que me aleje.— Te propongo algo, mi amada, ¿Que tal si empezamos por la etapa de novios? Nos conocerás y nosotros a ti, te convenceremos de que valemos la pena ¿Que dices Phoenix?
¿Realmente tenía opción? Sabía que no, él simplemente lo decía porque al parecer quería mi aprobación en esto ¿Realmente importaba lo que yo pensará? La verdad creo que no, pero si digo que no les dará igual, asi que solo tengo esa opción.
— Bien.— Dije de mala gana y ellos sonrieron.— Pero con algunas condiciones.
—Bien, también te pondremos condiciones, pero te escucharemos primero.— Dijo Asher.
—Nada de besos en la boca, toques sexuales y de escenas de celos como hace un rato ¿Entendido?— Ellos asintieron.— Tampoco quiero que nadie sepan de esto, ni mi familia, tampoco quiero que me regalen cosas, nada.—Dije mirando a Ander.— Y también quiero mi privacidad, así que no se metan en mi mente.— Dije mirando a los cuatro.— Aceptarán la atención que les doy y cuando les doy, más que eso no puedo. Me gusta mi privacidad demasiado.
— Bien, ahora nosotros.— Dijo Alistair.—Te besaremos, te tocaremos y eventualmente te haremos nuestra cuando estés lista. No puedes pedir que no sintamos celos porque es nuestra naturaleza, pero haremos lo mejor posible para controlarnos. ¿Y sobre los regalos? Olvídalo, también es nuestra naturaleza regalarte cosas. ¿Tu privacidad? Nos costará pero trataremos de no meternos en tu mente ni aparecer en tu casa. ¿Sobre no decirle a nadie? Eso lo pensaremos. Pero nuestra condición es que te alejes de cualquier chico, cariño, si quieres que ese chico viva.
—¿Matarían a una persona inocente?—Pregunté horrorizada.
— Somos demonios mi amor, no tenemos control de nosotros si sentimos el olor de otro chico sobre ti.— Dijo Alistar.— Al menos que sea gay o tenga novia, medianamente podríamos tolerarlo.
— Otra cosa, debes reunirte con nosotros al menos 5 veces al día.— Dijo Asher.— Necesitamos de tu aroma como si fuera nuestra vida.
— Y debes usar el anillo, todo el tiempo, también mínimamente queremos un abrazo o un beso en la mejilla, solo para sobrevivir.— Dijo Aramis.—¿Entendido, cariño?
—Bien pero... ¿Y si mi madre sospecha que los veo mucho? Soy la hija de la Cheff del restaurante de su padre ¿No sería raro?
—Eso déjanos a nosotros, My desire.— Dijo Ander.
— Bien ¿Hecho?—Dije extendiendo mi mano.
En vez de estrechar mi mano ellos prefirieron besarla.
-¡Hecho!- Dijeron los cuatro
Esto sería muy dificil...¿Cómo sobreviviré a cuatro demonos sexys?