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1672 Palabras
Narra Alistaire Ella caminaba con su hermana hacia la casa frente de nosotros. Fingía que no existiamos, como si nunca nos había visto. Su conversación solo era de las materias y de su nueva amiga, su hermana hablaba de lo mismo. Que nos ignore de esta manera realmente duele ¿Algún día nos amará? — Lo hará.— Dijo Ander sonriendo.— Haremos que suceda. — Me da miedo que nunca suceda.— Dijo Aramis.—¿Realmente ella nos abrazará en algún momento? Tal vez fuimos malos al pegar a ese chico... Yo gruñía de solo recordarlo. Hay una diferencia en cada uno de nosotros: Asher es el serio y el que mantiene la paz entre nosotros, Ander es el bromista y el que siempre nos entretiene, es el positivo y Aramis es el "niño" él es el causa ternura e inocencia, es el chico adorable. ¿Y yo? Bueno, supongo que soy el sabelotodo. — Tal vez nos dejamos llevar, pero al menos tenemos un trato.— Dijo Asher. — ¡Venga!— Dijo Ander abrazando a aramis.— Será solo cuestión de tiempo y ya verás que caerá enamorada por nosotros. — Eso espero. (*) Un nuevo día y un nuevo plan para conquistar a Phoenix. Anoche tuvimos una conversación interesante con la única mujer que conocemos: mamá. Ella también tuvo que lidiar con la adaptación de una vida amorosa con cuatro hombres y también tener sus hijos. — Ander.— Dijo Asher y todos vimos como Phoenix entraba al aula y subía las escaleras. Ander la interceptó antes de que fuera a un asiento alejado del nuestro. — Creí que habíamos quedado que nada en público.— Dijo ella cruzandose de brazos. — Tú quedaste, nosotros no. — No tengo ganas de discutir, Ander.— Dijo sin ganas.—¿Que quieres? — Siéntate con nosotros. Ella nos miró por un momento y lo pensó para luego suspirar. ¡Que hijo de mi madre es por poder sentir ese dulce aliento! — Bien, vamos.— Dijo sin ganas. Ander sonrió mientras le escoltaba con nosotros, ella llegó a mi lado y me miró. —¿Podrías dejarme el lugar de la ventana? Me gusta mirar cuando me aburro. — Claro, cariño.— Dije levantándome y dejándole que pase. Ella se sentó y acomodó sus cosas, nosotros no podíamos quitar los ojos de encima de ella. — Si me miran tanto se quedarán ciegos.— Dijo sacando sus auriculares. — Que privilegio perder la visión, si lo último que viéramos serían tus ojos.— Dije sonriendo y ella se sonrojó pero trato de ocultarlo. —Bonita.— Dijo Aramis en mi mente. — Pues mis ojos solo quieren cerrarse.— Dijo poniéndose la capucha de su campera y se armó una especie de almohada con sus brazos. —¿Te sientes bien?— Preguntó Asher. — Odio madrugar.— Dijo haciendo una nueva adorable.— Anoche me quedé mirando una serie coreana muy buena y cuando me di cuenta eran las 4:30... Iban a ser solo dos capitulos... No la mitad de la serie.— Dijo bostezando.— Si me duermo despiértame. — Tranquilo, My desire, por suerte tuya el profesor de esta materia siempre llega tarde. Y si quieres dormir nosotros te cubriremos las espaldas. — Se darán cuenta si llego a roncar. Los cuatro nos reímos y ella nos miró confundida, debemos decirle las ventajas de tener un novio mitad demonio, más si son cuatro. — No lo sabrán, ellos creerán que estás despierta y siendo una buena estudiante.— Dijo Ander —¿Cómo? — Magia de demonios, mi amada.— Dijo Asher. — Ten.— Dijo Aramis pasándole su chaqueta.— Para que tengas una almohada más cómoda. — Gracias.— Dijo tomandola y le hizo un bollito como para dormir sobre esa. — ten más, así queda más cómoda. Y así todos les pasamos nuestras chaquetas para su almohada improvisada, por suerte ella acepto. —Parece que cuando Phoenix está con sueño es más accesible ¿No?— Dijo Aramis. —Es una gatita.— Dije sonriendo.— Cuándo tiene energía puede rasguñarte y morderte pero cuando duerme, es tan tierna y vulnerable. — Las ventajas de tener 4 "novios": dormir en clase sin ser atrapada. Los cuatro sonreímos al escuchar ese pensamiento de Phoenix que sin querer se le escapó. Por supuesto que tener cuatro novios demonios tiene muchas ventajas , ya lo descubrirás querida Phoenix. Pasaron las dos horas de la clase y nosotros solo podíamos prestarle atención a Phoenix y a sus tiernas acciones mientras está dormida. —¡Bien clase para la próxima quiero ese trabajo en grupo de 5, hasta la próxima! — Cariño.— Dije suavemente quitándole los auriculares.— Despierta bebé.— Dije moviendola suavemente. — No, quelo dormir.— Dijo haciendo un puchero. — Si sigues durmiendo te beso.— Dije aprovechandome de la situación. —¡Ya estoy despierta!— Dijo de repente y nosotros nos reímos.—¿Ya terminó la clase? — Si princesa.— Dijo Aramis. —umm que bien dormí.— Dijo estirándose y luego nos miró.— Gracias. — Lo que sea por ti, cariño.— Dijo Ander sonriendo. Ella no dijo nada mientras guardaba sus cosas y luego comenzó a pasarnos nuestros sacos, creo que nunca más lavaré o usaré este saco, su olor quedó impregnado. — Vamos, necesitas desayunar algo.— Dijo Asher. — Estoy...— Y en ese momento su pancita hizo ruido.— Bien... Olvide lo, se que lo oyeron, necesito café intravenoso. Los cuatro reímos, creo que nunca dejaremos de reír con esta chica a nuestro lado. Sus comentarios eran graciosos al igual que la forma en la que trata de resistirse a lo inevitable. —¿Que dijo el profesor sobre un trabajo?— Preguntó mientras bajabamos las escaleras. — Un proyecto de matemáticas en la vida cotidiana. Es de grupo, 5 personas.— Contestó Aramis. — Ay como odio esos trabajos.— Dijo quejándose.— Prefiero hacerlo sola. — No tienes opción, bebé.— Dijo Ander poniendo su brazo en el hombro de Phoenix.— Puedes hacerlo con nosotros. Somos buenos estudiantes. — No creo que... —¡Por favor!— Dijo Aramis llamando su atención y poniendo esa mirada de cachorrito abandonado con la que conquista a cualquiera. — Sabía que algún día tu trampa nos sería de utilidad.— Dijo Ander en el link mental. — Yo... Mmm bueno, está bien.— Dijo ella, ya que la mirada le hacía efecto. —¡Que bien!— Dijo Aramis sonriendo alegre. —El "bebe de mamá" consiguió algo para ustedes. — Solo por ahora, niño.— Dijo Ander. — Esperen, se me desató los cordones.— Dijo deteniéndose. — Yo lo hago.— Dijo Asher dijo agachándose antes que ella y le ató los cordones.— Listo.— Dijo sonriendo. Nosotros gruñimos celosos. Se aprovechó de la situación, es inevitable competir por el afecto de Phoenix y cuando dijimos que besariamos el suelo por el que ella camina era verdad. — Gracias, pero no quiero que lo vuelvas a hacer, me hace sentir rara.— Dijo sonrojada. —¿En qué sentido?— Pregunté curioso. —Bueno... Es como que me malcrien, es demasiado para mí. — Estamos para tenerte como una reina, cariño. Mimarte y complacerte es nuestro placer.— Dijo Asher. — Sigue siendo raro....— Dijo ella.— Básicamente, Solo debo conocerlos y dejar que me conozcan ¿Verdad? — Si, así que cariño ¿Por qué no empezamos por el desayuno? ¿Que quieres desayunar?— Preguntó Ander cuando entramos a la cafetería. — Amm no lo sé, como muy poco en el desayuno... —¿Que comes?— Pregunté. — Cereal con leche... —¿Nada más?— Pregunté alarmado y ella negó.— Tienes que alimentarte mejor, cariño. Vamos a servirte un desayuno completo. Ander la arrastró a la mesa del menú, no había mucha gente lo que es bueno para Phoenix. Creo que quedó impactada por la cantidad de comida servida. — ¿Es una cafetería o un restaurant?— Preguntó sin sacar sus ojos de los postres. — Creo que a alguien le gusta mucho lo dulce. — Elige, My desire. — Mmm bueno....— Ella comenzó a mirar todo y comenzó a agarrar un jugo de uva y luego un sándwich bastante relleno.— Es lo único que mi estómago aguantará. — Poco a poco te haremos comer más.— Dijo Asher. — ¿Estoy muy flaca?— Dijo mirándose. — Estás perfecta, pero nos preocupa tu estado de energía.— Dijo Aramis acariciando su mejilla.— Solo queremos cuidarte. — Gracias por la preocupación, pero estoy bien.— Dijo sonrojada. — ¡Phoenix!— Gritó alguien y de repente una figura pequeña corrió hacia ella y la abrazo: su hermana.— ¡Tengo dos horas libres! —¡Eso es genial!— Contestó nuestra chica.— ¿Harías mi tarea? — ¡Eres una pésima hermana!— Dijo bromeando la pequeña y luego nos miró.— Oh, hola. — ¿Cómo esta señorita Tammy?— Preguntó Asher. — Mmm bien. — Tammy te presento a los hermanos Draco.— Dijo Phoenix y nos fue nombrando a cada uno. — ¡Vaya! Segundo día y ya eres popular.— Dijo la pequeña Frayne. — Ehh si...mmm ¿Que harás ahora?— Dijo Phoenix mirándonos con advertencia. — Me iré a la biblioteca, no he tenido oportunidad de visitarla, ¡dicen que es muy grande! — Bueno... No tengo clase hasta dentro de una hora y media ¿Quieres ir?— Dijo Phoenix. —¡Claro!— Luego nos miró.—¿Vienen? — Emm Tammy creo que ellos no... —¡Claro! Es nuestro lugar favorito.— Contesté mirando a mi esposa con malicia. —¡Vamos! — No creo que sea su lugar favorito.— Dijo Phoenix en su mente. — Te sorprenderías, amor.— Contestó Asher y Phoenix lo miró feo.
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