Los meses siguientes fueron los más duros. Primero pasamos por las etapas de la aceptación de la enfermedad de Rym, a los pocos días ella comenzó la quimioterapia. Poco a poco fue perdiendo su cabello, su peso ideal, sus fuerzas para levantarse de la cama, su sentido del humor, y había llegado al punto de vivir en la cama. Yo tenía que asumir todos los roles de la casa: pasear a Max, jugar con Ymir, cocinar, limpiar, trabajar, todo tenía que hacerlo yo. Obviamente que con el tiempo mi paciencia llegó a su limite y me decidí a hablar con ella, yo la amo pero no puedo hacerme cargo de todo mientras ella se quedaba como un vegetal, aun tenía energías, pero las desperdiciaba en ponerse mal: __ ¡Porque me haces esto Rym! ¡Tienes energías para estar malhumorada, triste y deprimida pero no

