Madian Mi vida había vuelto a la realidad y todo lo que había vivido con Dereck y con Angélica era un sueño, un sueño que, dentro de todo lo malo que había pasado, también tuvo cosas maravillosas. Así que solo queda seguir con mi vida y aquí se acabó mi linda historia. Ya no hay nada más que contar, solo sigo trabajando para recuperar lo perdido. Escucho que tocan a la puerta y, sin levantar mi rostro, les digo: —Adelante. Cuando se abre la puerta, pensé que era Katy, pero me equivoqué. Así que, cuando escucho que carraspean, me doy cuenta de mi error. Yo dejo lo que estoy haciendo y él mantiene una sonrisa en su rostro; se ve mucho mejor que hace un par de semanas y no lo niego, me alegra mucho. —¿Qué necesitas, padre? Él hace una seña de si se puede sentar y yo no digo nada, solo l

