Madian Los días en el departamento de Dereck habían pasado a ser semanas e incluso un par de meses desde que ya estábamos viviendo juntos. Por más que había insistido en regresar a mi departamento, él no me lo había permitido. Mi padre constantemente me mandaba mensajes que no respondía, y de Bárbara y Angélica no sabíamos absolutamente nada. De igual manera, las investigaciones seguían y no habían salido del país. Estaba segura de que tarde o temprano saldrían de su escondite, pues el dinero que tenían como ahorros, que estoy segura fue un robo a mi padre, no les duraría mucho tiempo. No tenía trabajo, pues a pesar de la insistencia de mi padre de volver a la empresa, ni siquiera estaba en mis planes. Así que pasaba los días ayudando a Dereck con su trabajo. José había cumplido su prome

