Katy Estoy sentada esperando a que Max llegue. Me ha citado en un restaurante muy lujoso para mi gusto. Miré por la ventana y me pierdo en mis pensamientos, recordando el por qué no confío en las personas y mucho menos en los hombres. Cuando estaba en el orfanato, conocí a un chico; él era mi mejor amigo. Osmar era algo especial, muy tierno, siempre cuidaba de mí, hasta que llegó aquella noche que dejé de verlo de la misma manera, como una hermana, como el hermano que me protegía y me cuidaba. Aquella noche, él me empezó a ver de diferente manera, ya no como su pequeña hermana. —Katy. Volteo y veo al chico que roba mis pesadillas y mis sueños. Sí, sí, aunque no lo acepte, este hombre me roba hasta el aliento. Desde el primer día dejó huella en mi vida, y por mucho que lo quiera negar, a

