Madian No iba a mentir, claro que mi corazón dolía con cada palabra que Angélica había dicho, pero tampoco me iba a tirar a llorar. Sabía que algún día encontraría a un amor que de verdad me amara como era, con mis curvas pronunciadas, mis muchas pecas en la cara y mi hermoso cabello rojo. Me vuelvo a voltear, viendo al techo, y suspiro. Mierda, si solo la pudiera mantener alejada de mí, pero a ella le gusta molestarme, así que me tira en la cara todo con lo que se ha quedado. Yo suspiro, me pongo de pie y voy directo hacia la ducha. Es temprano, pero de igual manera no dormiré. Estoy entrando a la empresa. La verdad es que me siento un poco cansada y todo es por no haber dormido bien. Llego a mi oficina y, a pesar de que me he estado quedando en el departamento de Katy, ella ya se encu

