Me reincorporo viendo a mi alrededor, estamos fuera del hospital, no me dí cuenta de a qué horas llegamos solo sé que me quedé dormida en su coche. Él me sigue mirando para luego tomar mi mano y besarla. —Te extrañe mucho creo que demasiado —pasa su mano hacia mis mejillas. —Tambien te extrañe, Pero... Creo que... Antes de poder decir algo él pone su dedo sobre mis labios, impidiendo que dig que debemos alerjarnos. —Gilberto es cierto que te amo pero esto es mi culpa—menciono llena de resentimiento —Eres una víctima igual que yo, y si de culpas hablamos entonces tengo la mitad —pasa un mechón de cabello por detrás de mi oído derecho. —No lo sé... Él no me deja decir más, simplemente opta por darme un beso fugaz en los labios, amo que me bese sin embargo no puedo con la culpa, por

