Dominik se vistió con un espectacular traje gris, sin corbata, que compró el día anterior. El licenciado Hallagan llegó en horas de la noche y lo esperaba en el lobby del hotel. Carlos se marchó temprano sin decir a donde iría, él habría preferido mantenerse al margen de todo, por la amistad que tenía con Sam, y por esa gran estima que le tomó a Dominik en los últimos días, se podía decir que lo veía como a un amigo también, pero no podía hacerlo. Sentía la necesidad de hacer algo. Dominik era una víctima inocente en todo eso, y Samanta debía entenderlo de algún modo. Tenía que buscar un modo de que su amiga comprendiera que alejar a Dominik de su hija, era injusto. Por otro lado, para Sam el día se mostraba nefasto. La ansiedad amenazaba con volverla loca, mientras miraba por la ventan

