Tres días con sus respectivas noches pasaron. Samanta se instaló en la habitación que le preparó Tahirah en su departamento. Su embarazo se desarrolló con total normalidad. Charlotte la acompañó al médico y descubrieron el sexo de la criatura. Era una niña. Samanta decidió darse una oportunidad junto a Amir, quien se mostró muy atento en todo momento, acompañándola a los controles prenatales, llamándola a altas horas de la noche para asegurarse de que estuviera bien, llevándole cualquier antojo de medianoche y sobre todo, queriéndola mucho. Sin darse cuenta, comenzó a sentir muchas cosas por él. Amir se convirtió en su guardián. Continuó asistiendo a sus clases y nunca faltaba el imprudente que dijera algo desagradable con respeto a su embarazo. Y aunque Sam prefirió no dar detalles de

