Él solo mira detrás de mí otra vez y levanta una ceja en esa dirección, ¡Mierda Jared debe de haberme visto ya!
— ¿Quién mierda es esté tipo y qué carajos haces con él aquí Izzy?— mi suerte últimamente apesta y mucho.
—Es mi novio, te lo presento se llama Emilio ahora sí nos disculpas, vamos a follar como conejos, te veo en la escuela mañana Jared besos—tomo de la mano a Emilio y gracias a Dios él no dice nada y me sigue la corriente.
—Un don nadie eh, mañana en la escuela hablaremos bien Izzy como siempre te gusta hacerlo cuando nadie está cerca—se va directo a la caja sin decir otra palabra más.
Ya una vez fuera de la cafetería suelto la mano de Emilio y le doy las gracias por seguirme la corriente.
— ¿Por qué el sobrino de Russo te habla así?— me detengo y me giro para enfrentarlo.
—Haces muchas preguntas, y ese no es tú asunto así que mañana en el mismo lugar a la misma hora, chao—con eso me despido de él y me voy a casa.
Una hora después llegó a casa en taxi, entro muy despacio no quiero ver a mi hermana.
Pero por lo visto estoy de malas, Allecra está en la sala con los niños y Gabriel.
¡Puaj!, por hombres como él y Jared es que no tengo fe en el amor ni de encontrar a alguien normal por quien quizás pueda llegar a sentir algo.
Tomo un buen respiro y me preparo para mi papel de perra que se interpretar perfectamente, en poco tiempo lo más seguro es que Dante me contactará, ¿Por qué con qué otro motivo se acercó a mí hoy Emilio?, tiene que haber sido enviado por él.
Así que debo negociar parte de mi libertad con él y darle el empujoncito a mi hermana que necesita para que regrese con Dante y sea libre del monstruo que es Gabriel.
Camino hacia mi cuarto y Allecra finalmente me ve, ignoro sus gritos y como me insiste en que me detenga.
¡Vamos Isabella falta poco para que puedas llegar a tu habitación y puedas encerrarte!
— Te dije que te detengas Isabella, ¿Dónde estabas y por qué no entraste a clases hoy?— me pregunta calmada, ya ven eso odio de ella, nunca reacciona solo acumula, acumula y acumula, ya me imagino el día que explote.
—No quise ir no tenías ganas, nada más, ¿Por qué?—ella se queda sin palabras y después parece que se enoja un poco.
— ¿Cómo qué por qué? ¿Dónde estabas y con quién?, dímelo Isabella aún eres una niña no puedes andar sola sin resguardo por la ciudad—ahora mismo no estoy para esto, así que avanzó más rápido y abro la puerta para meterme en mi refugio cerrando la puerta con fuerza en sus narices.
Ella golpea fuertemente la puerta y yo solo me quedo ahí apoyada en la puerta cerrando los ojos deseando estar en otro lugar mejor lejos de todo y de todos los que me rodean.
Escucho como Gabriel viene por ella y le habla cariñosamente, diciendo que me deja que es normal para las chicas de mi edad.
Imbécil, me alejo de la puerta y empiezo a sacarme la ropa, odio este uniforme de mierda, me saco la falda con tablones corta, la tengo a la altura de medio muslo es de color azul oscuro, las medias hasta la rodilla del mismo tono, la blusa es blanca una camiseta tipo polo con rayas azules en las mangas cortas, el escudo del colegio bordado en el lado derecho de la camiseta, el pullover o suéter sin mangas como saben decirle es de color azul oscuro, ahora entiendes porque odio este uniforme, sus colores son horrendos, mis zapatos son una balerinas negras con unas bandas elásticas cruzadas en forma de X con un pequeño lazo n***o a un lado.
Me quedo en sujetador y en bragas, me voy al baño para quitarme el resto de la ropa y tomar una buena ducha, pero en ese instante suena mi celular.
Reviso el mensaje que me acaba de llegar y es Emilio.
Emilio: ¿Puedo confesarte algo?
¿Qué? ¿De verdad?
Yo: Seguro, chico raro.
Emilio: ¡Me gustas mucho!, Pero me detiene la diferencia de edades, ¿Qué opinas?
¿Qué opino?, ¡Qué eres un terrible mentiroso!, eso opino.
Yo: ¿Es en serio?, Te gustaba tanto que me mirabas mal cuando vivíamos en la otra casa, o te empecé a gustar hoy que me viste en NY en donde se supone estoy escondiéndome con mi hermana.
Lanzo el celular a la cama y ahora sí voy a ducharme, me tomo mi tiempo, después estoy poniéndome los tratamientos para mantener este color de fantasía en tono lavanda que debo usar que según mi hermana y Gabriel iba ayudar a ocultar mi identidad, eso es lo más ridículo que he escuchado pero acepte solo porque quería un cambio de imagen.
Me gusta como se ve juntos con mis ojos azules, mi piel pálida, mi boca pequeña con el labio inferior un poco más lleno, mis facciones delicadas me dan un aspecto de muñequita, mi cuerpo cambio ya no soy flaca y escuálida, no ya no más.
Ahora tengo curvas, mis senos están más grandes llenos y firmes, mi cintura es pequeña, soy alta eso no me acompleja para nada al contrario me gusta mucho, mis caderas no son tan llenas como las de mi hermana, pero tengo las curvas suficientes para lucir cualquier ropa que quiera.
Me seco el cabello bien y me pongo mis pantalones cortos de dormir y un sujetador deportivo, me subo a la cama para intentar dormir.
Allecra me ha enviado un mensaje de texto, dice que necesita hablar conmigo que más tarde pasa por mi cuarto, ignoro el mensaje y me levanto para poner seguro aunque lo más probable es que se olvide por qué algo surgió.
Me acuesto y cierro mis ojos dejándome llevar por el sueño, necesito mis energías mañana será otro día de mierda en esa escuela.
Jared me hará pagar lo que hice hoy en la cafetería.