Isabella
Pues no me equivoqué con Jared, marco mis pechos y mi nuca, me hizo otras cosas dolorosas que no creo que estén listos para saber a qué me refiero, por lo menos aún no.
El idiota dijo que se quería asegurar que si alguien más me follaba de frente o de espalda vería sus marcas, si me preguntas eso es algo estúpido el que quiere follarte lo hará, así tengas un anillo de matrimonio en tu dedo.
¿Por qué lo detendría unas estúpidas marcas de mordidas en el cuerpo?
Si lo que necesitan esta entre tus piernas no en el resto del cuerpo, pero no le señalé lo obvio, se supone que él es más listo que yo.
— ¿Por qué haces esto Izzy? ¿Por qué te metes con ese don nadie?, ¡Acaso lo que te doy y te hago no es suficiente!— lo dice mientras está embistiendo con fuerza dentro de mí y tapando mi boca para que nadie pueda escuchar los sonidos desesperados que salen de mi boca en caso de entren a los vestidores de hombres.
Pues verán Jared tiene un fetiche al momento de follar, lo pone a mil hacerlo en lugares donde pueda ser descubierto, pasillos, salones vacíos cerca de los que están ocupados, vestidores, duchas, debajo de las escaleras principales del colegio, debajo de las gradas del campo de fútbol, salas de cine, vehículo en parqueos públicos, etc.
Yo sigo pensando lo mismo, que no voy a regresar con él, ¿Pero debo de privarme de los orgasmos que me da? No, claro que no, pero si aparece otro candidato que lo haga mejor que él, pues esto que tenemos terminará de una vez por todas.
— ¡Joder Izzy fui tú primero y siempre seré el único para ti!, mataré a quien quiera alejarme de ti y lo digo muy en serio— eso es mentira, porque eso no va a pasar.
Muerdo su mano para que la quite de mi boca, lo hace de mala gana y respondo jadeante por las embestidas que me da.
—En... En tus...sueños Jared, ah ah, ¡Mierda!, prefiero estar muerta antes de que eso suceda—él sigue follándome con más intensidad, yo estoy cerca y él lo sabe, porque muerde mi espalda y eso es suficiente para que mi orgasmo llegué con fuerza.
Segundos después él alcanza el suyo, nos quedamos así un rato estamos muy agitados, respirando con dificultad, me separó de él para poder acomodar mi ropa, lo hago mientras me observa sin decir nada.
— ¿Hasta cuándo seguiremos así Izzy?, ¡Te dije qué fue solo sexo!, para alguien que afirma ser liberal te estás portando algo caprichosa y mojigata—eso no es verdad y me parece muy bajo de su parte.
—¿Sí?, Pues me importa una mierda si fue solo sexo o no, ¡Estabas en una relación conmigo!, si querías follarla debiste decirme antes y así te quedabas solo, pero vas y la follas para luego tener que enterarme como una estúpida al siguiente día en plena clase de Gimnasia eso fue muy bajo de tu parte Jared— doy una última repasada a mi uniforme agarrando mi mochila del suelo y camino en dirección a la salida sin esperar respuesta alguna de él, estábamos escondidos en las duchas más alejadas en los baños de los vestidores de hombres
— ¡Esto no ha terminado Izzy!—le hago un gesto de lo que sea.
Mientras voy saliendo me topo a unos chicos de otro curso, me dan un mirada de curiosidad pero una vez que ven quién sale más atrás de mí de los vestidores ellos fingen no haber visto nada.
Estoy caminando a mi casillero para dejar los libros y meter la ropa que traje para ir al bar por si Emilio cumplía su palabra.
Como si lo hubiera llamado con mi mente, mi celular suena y es él llamando, no pierdo tiempo y respondo.
— ¿Dime chico mentiroso?— él resopla desde el otro lado de la línea.
— ¿Mentiroso por qué?, no te he dicho mentiras hasta ahora—no pierdo el tiempo en aclarar lo obvio, allá él si se quiere hacer el desentendido.
—A lo que me interesa, ¿Me vas a llevar al bar sí o no?—si dice que no, voy a bloquear su número y decirle a mi hermana que la están buscando.
— ¡Sí, en 10 minutos paso por tu Colegio!, ese el motivo de mi llamada, espérame afuera para que te subas rápido—con eso cierra la llamada y me deja muy satisfecha con su respuesta.
Dejo todos los libros en el casillero y meto la ropa que traje conmigo, cierro y me apresuro a la puerta de entrada.
El guardia que me ve acercarme trata de detenerme, miento y le digo que mi hermano me viene a recoger que hay una emergencia familiar, me dice que se va asegurar que sea cierto y le digo que está bien que voy a esperar ahí de pie hasta que le confirmen que digo la verdad.
¡Yo no tengo hermano!, no que esté vivo de todos modos, pero eso él no lo sabe, imbécil.
Mientras él va a hacer la llamada, aprovecho para salir corriendo lo más rápido que puedo por la puerta grande de la entrada principal del colegio para luego estar en la calle y mirando con prisa para que lado puedo correr antes de que tontín venga listo para hacerme volver detrás de mí.
Me decido ir por la derecha, saco mi celular mientras sigo corriendo y marco a Emilio este responde rápido.
— ¿Hola? ¿Emilio estás cerca?—miro detrás de mí y tontín aparece, está buscándome por ambos lados.
¡Mierda, ese colegio parece una cárcel!
¿Por qué te obligarían a regresar una vez que te escapas?
Algo hace clic en mi cabeza, ¡Jared, jodido de mierda!
— ¿Por qué te escucho muy agitada?—quiero gritarle pero debo guardar energía para seguir corriendo.
— ¿Dónde mierda estás?, ¡Sino apareces rápido me van a llevar de vuelta al colegio!—como por arte de magia en el siguiente paso de peatones, está Emilio estacionado esperando a que el semáforo cambie de luz para poder avanzar, por lo visto ya estaba cerca de recogerme.
— ¡Detente ahí!, estoy por llegar mira a tú izquierda ahora—cierro la llamada y guardo mi celular rápido en el bolsillo de mi falda escolar.
Él hace lo que le digo, como un tonto me saluda sonriente hasta que ve quién me viene siguiendo y su rostro se vuelve serio.
Corro un poco más rápido y logro llegar a su auto, abro la puerta del pasajero para subirme antes de que tontín pueda agarrarme y llevarme de vuelta al colegio.
Pero se ha quedado de pie en la acera no avanza más solo nos mira, tiene levantadas las manos. ¿No entiendo por qué?
Hasta que veo a Emilio apuntando un arma hacia él.
Suelto una risa fuerte y tontín me mira con rabia, lo más seguro es Jared lo golpeé más tarde por dejarme escapar, le soplo un beso de despedida y le digo adiós.
Emilio baja el arma y acelera, está apretando fuerte el volante sus nudillos están blancos de la presión que ejerce en el.
— ¿Qué te pasa por qué estás tan enojado?—tengo curiosidad.
— ¿Por qué te estaba siguiendo ese guardia? ¿A dónde te iba a llevar?— dice entre dientes que me cuesta al principio entender un poco lo que acaba de decir
—Ese es uno de los esclavos de Jared, no me puede hacer nada, solo me iba a regresar a la escuela o quizás llevarme ante él, para que después pueda castigarme—digo todo a la ligera.
— ¿El sobrino de Russo? ¿Ese es al Jared qué te refieres? ¿Por qué haría eso no entiendo?— okey ya se me acabó la paciencia.
—Haces muchas preguntas, eso no es tú asunto Emilio es el mío, céntrate en cumplir lo que pactamos. ¿A qué bar Vamos?, pero antes que nada debo cambiarme de ropa— eso parece no gustarle, pero no me importa no somos buenos amigos como para ponernos a confesar nuestros secretos o problemas.
—Bien vamos a mi habitación de hotel, así te cambias y luego nos vamos al bar—no me gusta la idea de ir a su habitación, así que ofrezco mejor ir a una gasolinera así puedo cambiarme más cómoda.
—Mejor vamos a una Gasolinera, me cambio y nos vamos por esas copas que me prometiste—se detiene en una, unos minutos después.
Me bajo y voy al baño con mi mochila, cierro con seguro la puerta y dejo la mochila en el suelo, saco mi blusa y las marcas furiosas de Jared me hacen reír, ¡Ridículo!
Me giro de espaldas para ver las marcas de dientes en mi espalda, me gustan y mucho.
No, no hay nada mal en mí, verás así como hay alguna chicas que les gustan besos suaves, palabras lindas, tener relaciones sexuales en una sola posición las excita hacerlo con las luces apagadas, a mí me gusta que me dejen marcas me enciende la intensidad del momento, querer meterte bajo la piel del otro sentir que no es suficiente como están unidos mientras golpea dentro de ti, ansias más y más, Jared es igual que yo, pero un poco más retorcido.
¡Creo que por eso dejo que siga follándome!, Oye soy adolescente, tengo que experimentar no es como si me fuera a quedar unida a él para siempre.
Pero la intención detrás de las marcas que me hizo Jared es lo que me hace reír, el cree que está marcando su territorio cuando no es así, perdió ese derecho como le recuerdo siempre cada vez que puedo.
Algún día me voy a enamorar de alguien perdidamente y puede ser que mi esposo comparta mis gustos o me vuelva una insípida y aburrida como lo es ahora mi hermana.
Saco un jean de diseñador color azul oscuro bien ajustado que levanta un poco más mi culo haciéndolo ver más grande, me saco la falda quedándome en sujetador y bragas junto con las medias hasta la rodilla.
Me quito las medias y me pongo el jean, me miro en el espejo y sonrió satisfecha.
Ahora la blusa es de malla color n***o manga larga y cuello alto, pero mostrando parte de mi abdomen, me gusta su transparencia, acomodo bien mi sujetador para que ninguna de las chicas este asomada saludando, luego saco mis zapatos de tacón Jimmy Choo Anouk Pumps negros, si voy a ser una perra tengo que tener estilo.
Hago una bola mi escaso uniforme y saco mi rímel, delineador n***o y labial rosa suave.
Lo último que me pongo son unas gafas negras, no sé si son de marca o no, las tomé prestadas hace tiempo atrás pero no me acuerdo bien de quién son.
Abro la puerta y camino con seguridad, tengo un propósito hoy y ese es emborracharme y bailar hasta más no poder.
¿Allecra se enojara?, Sí, pero no me importa en lo más mínimo.
¿Jared enloquecerá?, Espero que sí.
Emilio se queda con la boca abierta mientras camino hasta la puerta del acompañante la abro y me subo, lanzo mi maleta a los asientos de atrás.
Él se sube y me lanza una mirada lenta, luego sacude la cabeza y enciende el auto poniéndose en marcha.
—Sorpréndeme chico mentiroso— él me mira pero no dice nada.