Capítulo 20

1166 Palabras
Capítulo 20 — ¡¿Qué?! — miro a Viviane con sorpresa — ¡¿Te volviste loca?! Y realmente debía de haberse vuelto loca ¡¿Aceptar los sentimientos de Alexander?! ¡Debía de ser una broma! ¡Una pésima broma! ¡No puedo hacerlo! ¡Estoy bajo amenaza! Si el lunático ese de Winchester es capaz de amenazarme y dañar a las personas que me rodean, solo porque le gusto a su Alteza ¡No quiero saber de qué sería capaz si decidiese aceptar los sentimientos de Alexander! ¡Se supone que lo rechacé para evitar todo eso! ¡Se supone que lo rechacé para escapar de toda esta locura! ¡¿Y ahora Viviane pretende que acepte?! ¡Está loca! — Opino lo mismo que Sue — interviene Lily — ¡Es una locura! — ¡Gracias! Niego con la cabeza, realmente se ha vuelto loca. — ¡Es que no es justo! — protesta la castaña — ¡Esa familia hace lo que quiere porque siente que tiene el poder para hacerlo! — me mira con los ojos llenos de fuego — ¡Mataron a mi tío! ¡Quien sabe a cuántos más habrán matado para llevar a cabo sus propósitos! ¡Y nadie les ha hecho frente! — Pero… — Por primera vez veo una esperanza en el camino — Viviane posa sus manos en mis hombros — Puede que antes te haya advertido de esto, pero ahora… Sue, podemos acabar con los Winchester, podemos quitarles parte de su poder — Viviane… — No has hecho nada malo, solo enamorarte ¡No debes de ser castigada por ello! — No creo que… — ¡Si no haces algo, tendrás que irte de la ciudad! ¡Del país quizá! — me zarandea — ¿En serio quieres eso? — No, pero… — me zafo de su agarre — Viviane, no puedo poner a mi familia en peligro… — Pero Sue… — comienza a decir Lily — Ya oíste al idiota de Winchester, no te va a dejar hasta que considere que no eres una amenaza… ¿Cuándo será eso? — Toda tu vida será truncada porque una familia entera se siente con el derecho de apoderarse de la corona — miro a Viviane, se ve muy enojada — Tienes la posibilidad de detenerlo, si aceptas a Alexander no les quedará de otra más que aceptar y entonces ellos perderán, no se quedarán con la corona, no formarán parte de la familia real y todos podremos ser felices porque una Winchester no se convertirá en reina… — Espera, espera, espera ¡Espera! — la detengo — No — niego con la cabeza, Lily rueda los ojos — No me voy a convertir en reina ¡Es una locura! ¡Apenas tengo dieciocho! — Sue… — ¡Y no quiero eso! ¡No quiero pertenecer a esa familia! — ¡¿Entonces dejarás que tu vida se trunque?! — ¡Mi vida entera se verá truncada si me uno a esa familia! — aprieto los puños, las dos chicas me miran — ¡Chicas! ¡Ser de la realeza no es algo que quiero hacer! ¡No lo quiero! ¡No quiero ser de la realeza! ¡No quiero ser reina! — niego con la cabeza — No solo rechacé a Alexander por culpa de Winchester, también lo rechacé porque no quiero ser parte de la realeza… — respiro hondo, este tema realmente me irrita — No es lo que quiero para mi vida, quiero hacer cosas totalmente opuestas a ser parte de la realeza y sé que si acepto a Alexander, implícitamente estaré aceptando la posibilidad de convertirme en m*****o de esa familia ¡Y no quiero! — Sue… se razonable — ¡No Viviane! — camino hacia la mesa y tomo mi chaqueta — ¡No voy a reconsiderarlo! ¡No lo haré! — miro a mis dos amigas — Y les agradecería que dejen de insistir en el tema, porque no voy a dar mi brazo a torcer — bajo la mirada, debo de tranquilizarme — Las cosas se están volviendo muy difíciles para mí, ahora debo de pensar qué hacer y no me ayudan con sus fantásticas ideas llenas de cuentos de hadas — No son cuentos de hadas Insiste Lily. — ¿Realmente la solución es esa? — me cruzo de brazos — Porque como yo lo veo, va a traer más problemas — apunto con mi dedo al lugar por donde Winchester desapareció — ¿En verdad creen que ese lunático no nos hará nada si decido convertirme en novia de Alexander? — No te hará nada si te conviertes en su esposa Añade Viviane, me llevo las manos al rostro y suelto un gruñido. — ¡Peor! ¡¿Se escuchan a ustedes mismas?! — niego con la cabeza — Solo déjenme en paz… — Es que es la única forma en la que no te puedan tocar, ni a tu familia y puedes hacer algo para protegernos a nosotras — ¡No lo haré! — ¡Bien! ¡Entonces vete! — me doy media vuelta y comienzo a caminar lejos de mis amigas — ¡Vete del país ahora mismo si es posible! ¡Porque Harry Winchester no te dejará en paz! ¡Él te estará vigilando día y noche hasta que considere que ya no eres un problema! — respiro hondo, cerrando los ojos con fuerza — ¡¿Y quieres saber cuándo dejarás de serlo?! ¡Nunca! ¡Nunca dejarás de ser una amenaza para sus intereses! ¡A menos que huyas de Norte América! — visualizo la salida del club — ¡Así que vete! ¡Mejor vete y salva tu patética vida de granjerita! — ¿Sue? — ¡Ah! Choco con algo. — ¡Su Alteza! — ¡Alteza! ¡Una foto! — ¡Su Alteza, para la revista Times! Lo que me faltaba, de pronto estoy rodeada de cámaras al lado de única persona que no quiero ver en estos momentos… aunque… por otra parte… me alegra que me haya hablado… — Alexander… — susurro, el chico solo me mira — Yo… — Disculpe, pero en este momento no quiero hablar con usted… — siento una punzada en el pecho — No vuelvas a chocar conmigo o mis guardias tendrán que intervenir — Alex… — Soy “Su Alteza” para usted, señorita… Y, diciendo esto, se aleja de mí y entra en el club… todo esto es una locura… una en la que yo solita me he metido y ahora no sé qué hacer para salir. Aprieto la correa de mi pequeño bolso y camino lejos del lugar, ya no quiero seguir aquí, quiero volver a casa, quiero irme lejos… muy lejos… ya no quiero más de esta mierda… ya no quiero saber nada de Alexander y de las locuras que le rodean… solo quiero volver a ser Sue y eso no lo voy a conseguir en esta ciudad…
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR