Charlotte Al despertar soy consciente del cambio de aires. Me siento tan relajada. ¿Qué pasó? Antes de que siquiera puedo abrir los ojos mis pensares son atiborrados de hechos pasados y sangre, mucha sangre. Recuerdo estar entre los brazos de Matt, con el cual estaba enojada. Una completa inmadurez de mi parte. Teniendo en cuenta que estamos en una situación de estrés terrible. Con la idea de aclarar las cosas y disculparme con mi marido, me pongo en pie, al menos lo intento, la habitación en tonos blancos y ventanales que dan vista a una magnífica playa, se remueve. Mi alrededor da vueltas, y rápidamente su invadida por un oleaje de náuseas que me obligan a correr al baño más cercano, la puerta hace un estruendo cuando la abro, puesto que al estar tan alterada no preveo la fuerz

