Narra Daphne.
Hace dos años y seis meses.
Llevo dos meses con Noah. Es tan bello. Me encanta. Es muy romántico y no ha mostrado ningún enojo conmigo. No hemos tenido una pelea en estos meses. Y me siento feliz por eso, porque él y yo tenemos una relación que es sincera y bonita.
Y nos entendemos.
Hoy me va a llevar a conocer la casa de él. No es que no la conozca, pero me dijo que debía mostrarme algo nuevo, algo que lleva mucho tiempo ocultando y que quiere hacer conmigo.
Después de un tiempo, Ivy y yo nos reconciliamos y cuando le conté lo de hoy ella dijo: "Vas a recibir "tu merecida cogida". Mientras rodaba los ojos y me molestaba con sus bromas. Obviamente yo negué que eso fuera a pasar, sin embargo, después de hablar de ese tema con ella un poco más, llegué a la misma conclusión que mi amiga.
Me va a llevar a su casa para tener relaciones sexuales. Ni siquiera sé en qué pensar. O como actuar. Sí quiero estar con Noah, y aunque a veces dude un poco de mis decisiones, sé que quiero hacerlo. Estoy lista para perder mi virginidad.
Él es el hombre que quiero.
Creo que me estoy enamorando. Y tal vez si me entrego a él, se dé cuenta de que lo quiero. O pueda ser que él ya esté enterado de mis sentimientos. Yo espero que sí, no puedo ocultar más lo que siento por Noah.
Alguien toca la puerta de mi apartamento. Sé inmediatamente que es Noah. Ivy no está en la casa, así que no tengo a nadie que me moleste ahorita. Creo que ella está estudiando o algo así.
O seguramente se está quedando con su nuevo chico de cama. No la juzgo, solo pongo el contexto.
Abro la puerta y me encuentro con los ojos más preciosos que haya visto en mi vida.
—Hola hermosa. —Me saluda Noah y me da un beso que me deja en las nubes.
—Hola. —Sonrío tontamente.
—¿Estás lista?
—Sí.
Vamos en el carro de él. Manejando se ve muy guapo. En realidad, es un hombre muy guapo. Es tan perfecto todo en él, es ordenado y limpio. Me tiene tan embobada que ya no sé qué estoy diciendo.
—¿Qué tanto me miras, Daphne? —pregunta Noah mientras nos detenemos en un semáforo.
—¿No puedo ver lo caliente que es mi novio cuando está conduciendo? —Pregunto con una sonrisa pícara.
Tengo que salir poco de mi caparazón, como dice mi amiga. Y si es cierto a lo que vamos... Pues tengo que ser atrevida.
Solo espero no parecerle ridícula.
—¿En serio? —Se ve sorprendido por mis palabras. —Bueno... ya que te pones así. Voy a manejar más seguido. —Me guiña un ojo.
Después de unos quince minutos nos detenemos.
—¿Lista para conocer al verdadero Noah? —Sonríe.
Asiento mientas salgo del auto. Creo que hoy va a ser mi día, o más bien mi noche. Solo espero que todo salga bien. Aunque sienta un pequeña presión en mi pecho de que algo pueda salir mal