+++++++ El camino de regreso fue un desfile de paisajes que no pude apreciar. Mis ojos estaban fijos en la carretera, pero mi mente seguía atrapada en los recuerdos de la noche anterior. Cada risa, cada gemido, cada momento en el que nuestras pieles se encontraron estaba grabado en mi memoria como si alguien lo hubiese tallado allí para siempre. Charlott estaba sentada a mi lado, mirando por la ventana, con una expresión que no podía descifrar. Su silencio me inquietaba, pero no sabía cómo romperlo. Había algo pesado en el aire, algo que no se disipaba, y no podía evitar pensar que ella estaba arrepentida. "¿Qué está pensando?" me pregunté, pero no tuve el valor de preguntar en voz alta. No quería presionarla. No después de lo que habíamos compartido. Cuando finalmente habló, su voz fu

