—¡MENTIROSO! —grité y me traté de alejarme de él. Lancé una mirada a mi alrededor para darme cuenta que Roger había desaparecido—. Suéltame, por favor. —No, Anely. Tienes que creerme. Nunca te engañé con respecto a mis sentimientos. Eres lo único real que he tenido… eres mi luz en medio de tanta oscuridad, eres lo único bello que tengo en medio de tanta mierda. Si pudiera elegir ser o no ser como soy, elegiría no serlo. Esta sociedad es asquerosa. Te señala de manera vil, como si tú tuvieras la culpa de ser lo que eres. ¡Por favor, ma petite reine! —No. Tú no me amas, solo me ves como un a excusa perfecta para que la gente deje de decir que eres una... —No lo digas —su voz se quebró—. No tú. —Tan solo me usaste para tapar el hecho de que… —me llevé las manos a la cabeza y traté de aca

