La orden de los caballeros de la luz.

5000 Palabras
- Ya puedes levantarte - me dijo luego de media hora con aquella simpleza que me sacaba de mis casillas. Como si todo esto fuera algo normal. Yo la miré un poco confundido todavía. Con tanta información recibida, era demasiado para procesar en tan solo media hora. - ¿De qué hablas? - Inquirí haciendo notorio mi desagrado por su manera de decir las cosas y ella rodó los ojos a la vez que soltó un quejido desde su garganta. - Eres un verdadero fastidio ¿Sabías? - Desdeñó y pude ver su mirada el desprecio que quería transmitir con esas palabras - Tus heridas ya sanaron - comentó haciendo que la mirara con un gran desconcierto ¿Cómo podía ser posible? - es una de las cualidades que posees como cazador. Puedes sanar más rápido - explicó moviéndose a mi alrededor como antes - tus cualidades regenerativas se activaron cuando activé tu marca - comentó luego dándome la espalda - sígueme - pidió siendo amable por primera vez en todo el rato que llevábamos hablando. Fue la primera vez que no sentí ganas de darle un puñetazo desde que la conocí. Ella sabía cómo sacarme de quicio y creo que ni siquiera era a propósito. Comenzó a caminar hacia la puerta de aquella habitación enorme en la que nos encontrábamos, que tenía pinta de cuarto de hospital. Me puse en pie y de inmediato noté sorprendido que ya no había dolor. Al mirar el raro piso de la habitación, a través de ese cristal tan grueso que ni una bala lo rompería, pude ver que me encontraba en lo alto de una iglesia. - ¿Qué es este lugar? - Investigué preocupado y asustado mientras caminaba detrás de ella. Pasamos por la puerta y pude contemplar el enorme lugar que se encontraba elevado a lo alto de la iglesia. - Lo llamamos la cumbre. Ya te lo dije antes ¿Qué no prestas atención? - Respondió con fastidio sin mirar atrás mientras caminaba hacia un enorme puente que conectaba con una enorme habitación circular en el centro - hay muchas de estas repartidas por todas las iglesias del mundo. En Inglaterra solo hay en las iglesias que tienen acceso a las antiguas catacumbas, que ahora son sistemas de alcantarillado - explicó - básicamente son muchas habitaciones elevadas a lo alto de una iglesia, todas conectan con un pasillo redondo principal, el cual estás viendo, y a su vez este pasillo conecta con un salón principal en forma de circulo, a través de estos cuatro puentes enormes que puedes ver. Seguí caminando detrás de ella, contemplando como nos hallábamos en lo alto, lo más alto, de una iglesia, y las personas de abajo no tenían ni idea. Sentía todas las miradas sobre nosotros, probablemente de todos los que allí se encontraban, que al final supuse, eran cazadores, pero sobre todo, sentí una mirada que me hizo sentir extraño. Voltee a ver y visualice a un muchacho que se hallaba recargado contra una pared, junto a otro chico y una chicha. Ambos eran muy parecidos a él. Por el gran parentesco que tenían los tres, sobre todo los dos hombres, supuse que eran hermanos. Pero la muchacha, a diferencia de April, no llevaba su rostro cubierto. Además, por alguna razón, quizá cualidad de cazador, podía sentir un aura diferente proveniente de ellos, una muy diferente a la de April y los demás cazadores. Recordé que ella había mencionado que era la tercera más fuerte, y quizá esos dos de esos tres hermanos eran el número dos y el uno. Lo raro era que uno de ellos me miraba con especial atención, como si le preocupara de alguna manera mi presencia. Era un muchacho muy extraño, parecía más joven que yo, y tenía el cabello de un color muy particular. Después de unos minutos caminando, y con mi mirada fija en aquel muchacho que me miraba de la misma manera, terminé chocando con el cuerpo de April cuando esta se detuvo frente a la puerta de lo que ella había llamado “el gran salón” - Bienvenido a la cumbre - me dijo volteándose y mirándome con una sonrisa de orgullo que solo me produjo nauseas - hogar de los caballeros de la luz, cazadores nocturnos, o como quieras llamarnos, y también nuestra base de operaciones - abrió la puerta y dio un paso dentro de la enorme habitación, invitándome a entrar - Buenas noches damas y caballeros del gran consejo de la Orden de los caballeros de la luz. Yo April Black, cazadora clase Nova, presento ante la mesa redonda de la primera cumbre de Inglaterra, a Nicholas Taylor, hijo del cazador Sam Taylor y la cazadora Anette Ridkin - dijo cuando yo di un paso dentro de la habitación y todos los presentes de allí me miraron. - Bienvenida Señorita Black. Como siempre es un placer tenerla con nosotros dentro de nuestra cumbre, pero… ¿Cómo fue que dio con el joven Taylor? - Cuestionó uno de ellos, el que estaba en el medio de todo. Parecía ser el mandamás. - Fue durante la cacería de esta noche – respondió mirándome con cierto pesar en sus ojos. No sé bien por qué - él y su compañero de patrullaje se encontraron con el licántropo al que llevábamos semanas persiguiendo. Cierto, ella había dicho algo sobre un licántropo. Era criatura era… ¿Un hombre lobo? ¿Cómo los de la película underworld? Eso parecía ser al menos para mí. - ¿Qué ocurrió con el compañero del señor Taylor? - Investigó el mismo hombre de antes. - El lycan lo asesinó - respondió con agachando la cabeza con vergüenza y entendí que no era nada bueno para ella que eso hubiera sucedido. Pese a lo que pudo haber dicho antes. Entendí que solo estaba asustada porque sabía que había metido la pata y por eso actuó tan detestable - y casi lo mata a él también, de no ser por nosotros. Cierto ¿Dónde estaba el otro sujeto? El que me rompió las costillas. Y… ¿Qué pasaría respecto a Josh? Tenía tantas preguntas en mi mente, pero no hallaría respuesta, no aun, no hasta que terminaran de interrogar a April. - Bien… ya nos encargaremos de las repercusiones que tendrán su ineptitud y la de Aiden. Sabe que no podemos dejarlo así, pero por ahora concentrémonos en lo más importante. Vamos a darle la bienvenida a la orden de los caballeros de la luz al señor Taylor - dijo aquel hombre ignorando también completamente el hecho que un hombre había sido asesinado. Como si no tuviera importancia. Eso hizo que me exasperara y terminé estallando por fin. - Esperen un segundo – alcé la voz y todos me miraron con una sorpresa especial. En especial April - ¿Por qué madres se toman esto tan la ligera? - Escupí asqueado con la actitud desinteresada que mostraban respecto a lo ocurrido con Josh - mi compañero murió, y ustedes me dan la bienvenida como si hubiera aceptado unirme a su ridícula secta - despotriqué con mucho enfado. Debería arrestarlos a todos por complicidad de homicidio. ¡No, claro que no lo haré! ¡No seas ridículo Nick, son una organización secreta que lleva muchos años operando desde las sombras! - No somos una secta señor Taylor - corrigió el hombre con mucha tranquilidad y con el rostro inexpresivo, irritándome mucho más - somos una orden establecida aquí en Inglaterra y luego esparcida por el mundo desde hace siglos y con respecto a su compañero, no tiene nada de qué preocuparse. A la vista de los humanos, el nunca existió. - ¿Cómo planean convencer a todos los que lo conocieron de eso? - Reproché lleno de ira. - No necesitamos convencerlos, los Darkers hacen el trabajo por nosotros - lo miré confuso y hastiado - cuando un Darker consume una vida humana, es su alma lo que consume realmente, pese a que pueda tragarse su piel y sus huesos. La existencia de esa persona desaparece de la memoria de todos aquellos que alguna vez lo conocieron. Excepto claro, de la memoria de los cazadores. Nosotros tenemos una memoria especial conectada al flujo del mundo espiritual. Por eso podemos recordar a las almas perdidas. Es así de simple. Ahora si nos disculpa señor Taylor, nos complace tenerlo con nosotros, pero me temo que tenemos otros asuntos que atender. A continuación, la señorita Black le dará un recorrido por las instalaciones y le explicara todo lo que necesita saber. - ¿Por qué yo? - Cuestiona ella con mucho disgusto, quizá casi tanto como el que sentía yo. - Porque para empezar, usted es responsable de la muerte del compañero del señor Taylor - le di una mirada de “Te lo dije” y ella rodo los ojos - le faltó eficiencia y como castigo tendrá que hacer lo que ya le dije - sentencio el hombre sin importarle nada - considérelo una muestra de indulgencia por parte del consejo ante su clara ineptitud. - No, no, no, no, y no. Rotundamente no. No me voy a unir a ustedes - rehusé firme. - No puedes escapar de tu destino, ni tampoco de tu sentido de la justicia - dijo April mirándome con desprecio - si lo haces, sería como permitir que tu compañero muriera una y otra vez. No puedes ignorar la presencia de los Darkers y quedarte de brazos cruzados, viendo como asesinan personas de la misma manera en que asesinaron a tu amigo. - Nunca dije que pasare por alto su presencia - rebatí furioso y ella me mató la mirada de inmediato como si hubiera dicho la peor cosa de mi vida - no pienso permitir que otras personas mueran como lo hizo mi compañero, pero no me uniré a ustedes, lo hare a mi modo. - Ya te lo dije - replicó April hastiada - se necesita mucho más que sentido de la justicia y un arma para enfrentar a un Darker, incluso más que ser un cazador. Los Darkers son débiles a una sola cosa, solo eso puede matarlos. Armas forjadas a partir del poder mágico de una espada que resguardamos en la cumbre de la gran biblioteca. Es una espada que nadie ha sido capaz de blandir desde los principios de la orden y que en manos de alguien no digno de blandirla, no es más que una simple espada. En fin, cualquier arma es inútil contra un Darker, y aunque tuvieras una Soul Reaper… - ¿Una qué? - La interrumpí ¿Qué diablos era eso? - Una Soul Reaper. Un arma segadora de almas - explicó con fastidio - son armas hechas con mercurio y fragmentos de magia provenientes de la legendaria Excalibur. Son las armas que los cazadores utilizamos para matar a los Darkers. Como las dagas que me viste usar, pero… como te estaba diciendo, aunque tuvieras una Soul Reaper, se necesita mucho más para poder enfrentarte a un Darker. Primero debes aprender a dominarla, a dominar su poder y combinarlo con el tuyo para volverte más fuerte y eficaz a la hora de pelear. Además de ello, debes aprender también como se mueven los Darkers, los diferentes tipos que hay, y los diferentes poderes que poseen. Debes conocer sus cualidades, capacidades y debilidades, cada uno las tiene distintas, y si no tienes el entrenamiento adecuado, aun siendo un cazador de sangre pura, morirás al primer enfrentamiento por falta de conocimiento. Te lo pongo de esta manera; los Darkers son más fuertes que los cazadores nocturnos, y si yo, siendo la tercera cazadora más fuerte de esta rama de la orden, tengo problemas al enfrentarlos ¿Qué quedara para un debilucho como tú? ¿Cuán imposible será para ti si ni siquiera puedes ganarme en un combate cuerpo a cuerpo? - ¿Eso es lo que crees? - Cuestioné con tanta rabia de que me estuviera subestimando. - ¡Oh, no lo creo! ¡Estoy segura de ello! - Exclamó con tanta seguridad que me hizo mirarla con desprecio. - Entonces comprobemos que tan cierto es lo que dices - dije plantándole cara de la manera más desafiante. En este punto no me importaba que fuera una mujer. Ella quería que la trataran como a todos los demás cazadores, pues había que tratarla como si fuera otro hombre entonces. - ¿Estás seguro de querer hacer eso? - Cuestionó ella con una ceja alzada y una sonrisa burlesca que sé que tenía dibujada en su estúpido rostro. - Por supuesto que lo estoy. No me dirás ahora que te da miedo enfrentarme y hacer el ridículo en frente de tu querida secta - burlé - les demostrare a ti y al resto de tus amigos lunáticos que no los necesito para enfrentarme a esas cosas. - Está bien… como quieras - aceptó y esta vez había una sonrisa un poco siniestra en su cara. Aunque la tenía cubierta por esa mascarilla, se notaba perfectamente la sonrisa que llevaba. Parecía segura que podía ganarme - pero si gano, tendrás que unirte a la orden - asentí de acuerdo. Casi instantáneamente ella corrió hacia mí con todo lo que su cuerpo le permitía correr, y realizó ataque tras ataque, asfixiándome, y dejándome sin defensa alguna. No me dio ninguna tregua, solo atacó, atacó, y atacó, hasta sacarme de balance. Sus movimientos eran muy rápidos, y me vi superado por ellos en cuestión de segundos. Ni siquiera pude defenderme, y el único golpe que alcance a lanzar, fue esquivado por ella con facilidad. Sostuvo mi brazo, y se alzó, haciéndome una llave de tijeras al brazo y al cuello para lanzarme al suelo e inmovilizarme con facilidad. - ¿Lo ves? Ni siquiera puedes conmigo ¿Cómo podrás contra un Darker? – Cuestionó mientras me tenía sometido en el suelo frente a todos los presentes. En definitiva no había tenido ni la menor oportunidad. Solo hice el ridículo, pero no podía soportar que simplemente se comportara de esa manera tan pedante. - No tienes más opciones muchacho. Es unirte a nosotros y aprender a pelear contra los Darkers, o ir por tu cuenta a enfrentarlos, y morir en el intento. Tenían razón, no tenía otra opción, y tampoco iba a permitir que esas cosas hicieran lo mismo que hicieron con Josh, con otra persona. Si lo que April decía era cierto, no tenía ni la menor oportunidad contra un Darker. Aun así, no concebía unirme a ellos. Su falta de compromiso respecto a las vidas en riesgo era notable, y no estaba de acuerdo con ello. Mi sentido del deber no me lo permitía. - Muy bien… me uniré a ustedes - acepté - pero no confundan las cosas, lo haré porque ustedes son la única manera posible que tengo para enfrentarme a los Darkers. No es porque quiera unirme a su estúpida orden - sentencio y April bufa molesta mientras mira hacia otro lado - si por mí fuera, ni siquiera hablaría con ustedes. Poseen una negligencia evidente y esa negligencia cuesta vidas. Me gire y me marche de allí. April me siguió por el enorme puente. - ¡Hey! - Llamó para que me detuviese, sin embargo seguí caminando, y ella siguió corriendo hasta posicionarse a mi lado. - ¿Qué quieres? - Cuestioné con desdén. - Mira no hagas esto más difícil de lo que es ¿Quieres? - Dijo fastidiada - solo quiero decirte que lamento lo de tu amigo - respondió escueta mientras caminaba a mi lado - mi deber es proteger a los humanos de los Darkers. Esta noche falle en ese deber, tú tienes razón, fui negligente y no hice bien mi trabajo, es por eso que te ofrezco una disculpa. - Disculparte no va a cambiar nada. Mi compañero murió y sigue muerto, eso no cambiara porque te disculpes – sentencie con la mandíbula apretada. ¿Ahora quería disculparse? ¡No me hagas reír! - Aun así, lo lamento - comentó con la voz hecha hilo. La miré de reojo y noté que llevaba la mirada pegada al suelo con vergüenza. Tuve que bajar un poco la guardia en ese momento. - Si… también yo - dije más para mí que para ella - obviando y olvidando eso, se supone que me explicaras todo lo que necesito saber. Comienza por explicarme que significa todo eso de la Soul Reaper, y Excalibur y esas cosas. - Claro… - dijo levantando la mirada con un poco de emoción y luego al mirarme cambió de nuevo la mirada y miró hacia otro lado - bueno… ¿Has escuchado la historia del rey Arturo? - ¿Si? - Confirmé - son simples historias para niños - le digo gesticulando la obviedad con mi rostro y ella niega. - Es real, solo que no como nos la contaban - la miré un poco confuso e incrédulo, pero en este punto, no debería sorprenderme que todo lo que está a punto de decir sea cierto - el rey Arturo fue el primero en una larga línea de cazadores, fue el primero de nuestra especie. Merlín, su consejero más leal, era un Darker, un hechicero. Arturo fue una especie de experimento de Merlín para derrotar a los Darkers ya que se estaban expandiendo como una plaga. Entre Arturo y Merlín crearon la orden de la luz. Todo comenzó por la rivalidad entre él y Morgana, la joven hechicera que estaba enamorada de Arturo. Ella guardaba mucha maldad en su interior, como cualquier Darker y Merlín lo sabía muy bien. Después de un tiempo ella se reveló contra Arturo y comenzó a darles poder a los Darkers, se unió a los más peligrosos, y juntos marcharon en una guerra contra Arturo. Merlín al ver que su experimento con Arturo había funcionado, hizo lo mismo con los demás caballeros y así nacieron los cazadores, siendo el famoso rey, el líder y el más fuerte de todos ellos. El problema era que el hechizo de Merlín era muy parecido al hechizo que utilizó Morgana para darle poder a los Darkers, y cuando un cazador mataba al primer Darker, como una esponja, terminaba absorbiendo su poder, y era tanto que al final terminaban perdiendo el control y convirtiéndose en Darkers mucho más poderosos. El único que no tenía ese fallo era Arturo, él era perfecto. En vista de este problema, Merlín tuvo que crear una poción que evitaba que la maldad nos consumiera, hasta que pudiéramos controlarla. Terminó por convertirse en un último recurso. Finalmente Arturo y Merlín concluyeron que si mataban a Morgana, los Darkers dejarían de volverse más poderosos y de reproducirse, y al fin se acabaría la amenaza, pero resultó ser que el hechizo de Morgana solo fue un puente para liberar el poder de los Darkers, y no fue sino hasta su último enfrentamiento con ella, que lo descubrieron, lo cual les fue revelado por la misma Morgana, cuando después de un largo tiempo de enfrentamiento, Merlín pudo poner fin a su vida con la espada de Arturo, quien estaba distrayendo y alejando a los demás Darkers para que su amigo pudiese asesinarla. Se los revelo en su lecho de muerte, mientras Arturo era asesinado, y habiendo quedado completamente solo, Merlín, contra un ejército de Darkers, se sacrificó usando su cuerpo como contenedor de un hechizo de destrucción masiva. Merlín exploto pulverizándose y desatando un fuerte resplandor que erradico a todos los Darkers del lugar y dando lugar a lo que parecía ser el fin de aquella guerra. Pero años más tarde se descubrió que aún había Darkers, que seguían reproduciéndose. La descendencia de los antiguos miembros de la orden decidió seguir con la tarea de Arturo y encontrando sus escritos y los de Merlín, aprendieron a enfrentar a los Darkers y a usar las Soul Reaper. Todo aquel con linaje perteneciente a los antiguos miembros de la orden, recibió por herencia biológica el poder de un cazador, por eso nacemos con una marca que nos identifica como tal. Al final de todo, esta guerra se desató porque Arturo no correspondió a Morgana, es algo triste. - Es una historia interesante - comenté - pero aún falta saber ¿Qué rayos son las Soul Reaper? - Fueron otra creación de Merlín. Usó el mercurio y la magia para crear un arma especial. - ¿Por qué el mercurio? – Pregunté confundido y ella me hizo una mueca de ignorancia. - No lo sé. Nadie lo sabe de hecho. Solo sabemos que el mercurio es lo único que les hace daño a los Darkers – respondió con los labios torcidos - en fin, la primera fue la espada de Arturo, y es la más poderosa, la legendaria Excalibur. Una espada completamente única. De ella nacieron las demás Soul Reaper. Estas armas potencian nuestras habilidades, y son la única herramienta útil que tenemos los cazadores para matar a un Darker. - ¿Eso es todo lo que me tienes que explicar? - Cuestioné mirándola con una ceja alzada y ella entrecerró los ojos casi con ganas de insultarme. - No - respondió odiosa - aún hay cosas que debo explicarte, pero no será hoy. Debes volver a casa - alegó adelantándome y caminando hacia quien sabe dónde mientras yo la seguía con curiosidad - sígueme, te mostrare la salida. Caminé detrás de ella y llegamos a unas escaleras. Me guio hasta la salida y la miré inquisitivo. - Entonces… - Ve a casa Nicholas… mañana podrás volver y te explicaré lo demás. Tú necesitas descansar y yo también. Así que deja de fastidiarme la vida – me sacó de la cumbre y la puerta secreta por la que había salido se cerró y desapareció como por arte de magia, dejándome atónito. Volví a casa caminando y al llegar, encontré dentro de mi departamento tipo estudio una caja, y sobre ella una carta con el logo de la orden. Bienvenido a la orden de los caballeros de la luz. Como ya sabes, nuestra orden existe con la finalidad de proteger a la humanidad de la amenaza que representan los Darkers. Aceptaste unirte a nosotros y con ello, todas las responsabilidades que requiere ser un cazador. Dentro de la caja hay un teléfono inteligente de última generación que será una de tus herramientas más útiles en este nuevo trabajo como cazador. La ubicación de cada cumbre ya está en el GPS. También hay dentro de esa caja un paquete que contiene tu ropa de entrenamiento. Cuando estés listo para comenzar tu entrenamiento y convertirte en un cazador oficialmente, ve a cualquiera de las cumbres y ponte al servicio del maestro cazador a cargo del lugar. Para acceder a una cumbre solo debes ir al lugar donde se encuentra la marca de la orden. Esta marca se encuentra escondida de la vista humana y la encontraras solo con el brillo de tu marca. Cuando la encuentres, utiliza tu sangre para activarla y abrir la puerta secreta para acceder a las escaleras que te llevaran a la cumbre. Te damos un cordial saludo y la bienvenida a participar en nuestra causa. Atentamente: La orden de los caballeros de la luz. Estos tipos sí que son insoportables, aunque… creo que esto está bien. Por una vez no fueron negligentes y me dijeron como encontrarlos. Es increíble que exista una orden de cazadores nocturnos de la que nadie sabe, pero supongo que es mejor de esta manera. Antes de irme a la cama, escuche un aullido, acompañado de un ruido débil en mi ventana ¿Pero cómo era posible? Yo vivía en un quinto piso. Aquel muchacho que me había estado mirando estaba junto a dos enormes lobos. Si. Eran simplemente enormes. Debían medir por lo menos unos dos metros de alto con la cabeza erguida. Él se encontraba parado justo a la acera del edificio, y con su mano me invito a salir de mi departamento. No sé por qué razón lo hizo, pero sé que me pareció realmente extraño. Era el mismo sujeto que me había estado mirado cuando estaba en la cumbre de manera muy extraña, ese que me miraba diferente a todos, que tenía un aura diferente a la de los demás. Solo había una pregunta en mí para él. - ¿Quién eres? - Investigué receloso. - Eso no importa ahora - articuló inexpresivo. No pude evitar fijarme de nuevo en su cabello ¡Sí que es extraño! - necesitas alejarte de la orden, no es seguro para ti - advirtió y lo mire confundido. - Dime quien eres - exigí esta vez acercándome a él pero los dos lobos a su lado me gruñeron y me hicieron retroceder. Él los detuvo con las manos y sin mirarlos y ambos retrocedieron a sus posiciones originales. - Solo aléjate de la orden - me dijo de nuevo sin atender a mi pregunta. Lo vi desaparecer casi al instante, y así mismo vi desaparecer a esos dos lobos gigantescos que se sentaban a ambos lados de él. Como si fueran sus guardianes. Y es que de hecho así habían actuado. Me giré todavía confundido por lo que había sucedido y mirando por encima de mi hombro con esperanza de verlo de nuevo. Volví al departamento pensando en todo lo que había descubierto esta noche, y en el hecho de que no sabía nada de mi padre desde hacía ya un tiempo. Y en concordancia con su transferencia repentina a Italia, comprendí que todo era obra de la orden. Lo cual me llevó a pensar en una sola razón por la que mi padre pudiera haber estado vinculado con la desaparición de mi madre. ¿Por qué mi madre desapareció, y por qué mi padre la ayudo? Quizá porque la amaba tanto como para apoyarla, aunque eso no explicaba la razón de mi madre para hacer tal cosa. No importaba cuanto me lo preguntara, no podía encontrar una respuesta racional para ello. Y tampoco podía creer que mi padre pudiera haberle hecho algo a ella. Mi padre amaba a mi padre y jamás hubiera sido capaz de hacerle daño. Además, pese a que me hubiera mentido, siempre he sabido que es un buen hombre con un sentido de la justicia tanto o más grande que el mío. Él fue quien me lo inculcó después de todo. Me dormí y a la mañana siguiente fui a la estación. Pero para mi sorpresa, increíblemente, tal y como me habían dicho, nadie recordaba a Josh. En los expedientes no había nada de él, y sus cosas habían desaparecido como por arte de magia. Tuve que pedir el día debido a la conmoción que sentía y regrese a casa. Necesitaba más respuestas. Todas las que me habían dado anoche no eran suficientes. Tenía que seguir descubriendo que era lo que había sucedido ¿Cómo es que a Josh nadie lo recuerda? ¿En verdad todo había desaparecido con su alma? Tome mis cosas de entrenamiento y me vestí para ir en busca de una de las cumbres. Quería empezar cuanto antes. Tenía demasiadas preguntas, y necesitaba respuestas. Sobre todo respecto a ese muchacho que me había visitado por la noche para advertirme que me alejara de la orden, y los dos lobos que lo acompañaban. Puedo decir que sentía como si ya lo conociera de algo. Él era lo que más intriga me generaba por el momento. Porque ciertamente lo de Josh ya lo habían explicado. Solo que todavía se me hacía muy difícil de creer pese a verlo con mis propios ojos. Comencé a trotar, y volví a aquella iglesia en donde estaba anoche. No fue difícil llegar, la ubicación estaba en mi GPS y lo encontré más rápido de lo que pude imaginar. Tras llegar mi marca comenzó a brillar sin siquiera haberla activado. Mientras más me acercaba a la entrada, la marca brillaba mucho más, hasta que una marca igual a la mía se reveló en una pared muy alejada de todo. Hice exactamente lo que April me indicó y aquella compuerta secreta apareció. Comencé a subir las escaleras y pude observar como muchos cazadores subían de salto en salto sin siquiera pisar un solo escalón. Otros me miraban como si yo fuera un bicho raro. No podía soportarlo, y por suerte llegué a la cima de las escaleras en donde una enorme entrada me esperaba. En la entrada un hombre alto y muy fornido me esperaba. - ¡Al fin llegas! - Exclamó, parecía emocionado y lo miré muy confundido. No conocía a ese hombre, pero aparentemente él si me conocía a mí - bienvenido, sígueme. Soy Blake por cierto - se presentó y estrechó mi mano con un fuerte apretón antes de comenzar a caminar. - Nicholas – referí mirándolo fijamente lleno de confusión. - ¡Ven, sígueme! - Pidió con mucha emoción y caminó hacia uno de los salones enormes que se encontraban a los lados distribuidos alrededor de los cuatro puentes. Caminé detrás de él y luego de unos segundos entramos a aquella habitación la cual resulto ser enorme. Observé como había muchos cazadores entrenando y Blake esbozó una sonrisa de orgullo cuando vio mi cara de asombro. - ¿Impresionado? - Inquirió emocionado y asentí estupefacto. Jamás había visto un entrenamiento como ese - ¿Tienes alguna pregunta? - La verdad si - dije y… - ¡Oye Blake! - Escuché una voz femenina llamando por el hombre que estaba a mi lado. La reconocía perfectamente - ¿Quién será mi…? ¡Ah…! Que sorpresa verte aquí tan rápido ¡Nicholas! - su tono de voz sonaba lleno de ironía y eso me irritaba como el demonio. - Tu ironía es completamente innecesaria - sentencié molesto y ella se carcajeo mientras Blake nos observaba con una sonrisa. De nuevo aquel muchacho estaba allí, mirándome fijamente.
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