Ya nada tenía sentido. ¿De que me había servido tomar la fuerza y haber ido a buscar a Bradley? Pero lo más importante... ¿Qué había hecho que creyera que él me quería y estaríamos juntos? Estacioné el auto y me bajé. Mamá abrió la puerta para recibirme antes de que yo puediera salir completamente del auto. —Cariño —saludó corriendo hacia mi. —Hola —respondí. —¿Y este milagro? ¿Qué te trae por aquí? Me encogí de hombros y la abracé. —Vengo a cobrarles mi regalo de cumpleaños. Mis padres me miraban sin poder creer lo que les había pedido. —Pero... Nicole —murmuró mi papá confundido. —Lo pido enserio. Ya tomé la decisión. Ellos se miraban sin hablar. —Si es lo que quieres... Ya te dijimos que te ibamos a apoyar en todo. Mis ojos se llenaron de lágimas. Me puse de pie y corrí a ab

