
En esta segunda parte, el rubio debe reconquistar a Sofi; debe lograr que ella lo perdone por ser tan estúpido y obtuso. El propósito de Sofi es reconciliarse con su abuela, integrar a Mateo en su pequeña familia y tratar de superar el pasado, un pasado que la ha marcado en su vida, que ha hecho que cada paso dado fuese una decisión tomada a raíz de lo vivido. Su sueño de ser madre está cumplido, ahora debe ser mejor que su abuela y darle una buena vida a su hijo de corazón.
Quiere perdonar a Ian, le duele lo sucedido, le duele no poder confiar en él, no tener el valor para aferrarse al rubio. No puede dejar de pensar que no es suficiente para él o para cualquier hombre que se fije en ella, tanto daño le hizo aquel hombre y aquel pasado que su autoestima no es confiable y le duele no ser como Lina o Sole que pelean por sus hombres.
La inocencia de Sofi respecto al sexo, fue algo que enamoró a Ian, el que sea tan inexperta y hacer ese juego de fantasías con ella, fue lo mejor que le había pasado en mucho tiempo, entendía que la había cagado y le dolía como la mierda, por lo que debía hacer mucho mejor su papel de hombre.

