PRÓLOGO
Para definir toda existencia se debe tener como principio fundamental que la vida es la que inicia al tiempo y que este se detendrá cuando la muerte arribe. Este ciclo es infinito e indispensable para mantener el equilibrio y asegurar la existencia de todas y cada una de las culturas y civilizaciones (extintas, ocultas, desconocidas, antiguas, perdidas,lejanas y/o futuras), y sujeta al tiempo como un obsequio de la vida, mismo que no puede ser alterado hasta que la muerte lo reclamé, lo detenga y lo regrese nuevamente a la vida para ser transferido a otra creación que lo reinicie.
Desde la creación de este poder absoluto, tanto la vida como la muerte se mantuvieron imperturbables en el cumplimiento de su misión, hasta que una de las creaciones se rehusó a morir y quiso hacerse con el poder de crear que la vida portaba.
Aquella creación consiguió abrir una fisura en el tiempo donde aprisionó a la vida misma y la debilitó al contenerla en una forma humana, generando tal desestabilidad que obligó a la muerte a detener el tiempo de toda creación existente (a excepción de aquella que provocara tal desastre para castigarla), para lograr salvar a la vida que ahora también era humana, un aroma mortal fue separado de su ser y aunque eso también la debilitó, logró recatarla.
Para poder restablecer el equilibrio por completo una nueva creación debía surgir, pero ésta lo haría con una advertencia, por si alguna otra creación se viera tentada a conseguir el poder de la vida.
Debían de saber que -NUNCA DEBE ALTERARSE EL CICLO DE LA VIDA Y LA MUERTE- y que intentarlo les arrancaría toda su humanidad y los condenaría a estar presos dentro del tiempo mismo, con el alma atrapada entre el vacío, el olvidó y la soledad, portando como marca un aroma mortal y reduciría a escombros la vida como le conozcan ante sus ojos, obligados eternamente a compartir con la vida cada creación.
La creación del primer aroma mortal trajo consigo algunos cambios, la vida ahora se cuidaba de no crear nada que ansiara su poder, la muerte permanecía vigilante de las creaciones y junto al primer aroma (que estaba confinado a vivir entre las creaciones), detenían al tiempo, sin embargo, ninguno notó que la fisura en el tiempo nunca cerró y a pesar de las advertencias hubo una creación que la aprovecharía en su contra.
Ese ataque fue muy distinto al primero, el objetivo era la creación de un segundo aroma, el poder de la extinción causada al crearse el primer aroma mortal, motivó a ese ser a tomar la vida de otros.
El tiempo fue testigo del nacimiento de las guerras, la facilidad con la que las creaciones buscaban el exterminio antes que la vida fragmentaron por completo el balance, el caos se impuso ante el equilibrio, la vida casi agotó su poder, el primer aroma fué sometido y se forzó a la muerte a desprender ese segundo aroma mortal, cediendo ante el enemigo y aniquilando nuevamente todo lo creado.
Antes de que el ciclo se reiniciará una vez más, la vida y la muerte decidieron difundir ante las creaciones, su existencia, conocimiento y poder, para ello la muerte tomó su primer forma humana y la vida creó un ser neutral para ser su guía, el libre albedrío tendría lugar en cada ser creado, los aromas mortales estarían obligados a defender el equilibrio y reencarnar solo era posible para la vida y la muerte.
La destrucción que trajo la segunda extinción, creó una brecha en el espacio y el tiempo, un bucle dónde mucho tiempo después se originaría el tercer aroma mortal que ahora portas tú.
Es tú deber separar los episodios de todas tus muertes pasadas y encontrar los restos de la que fué tu primer forma humana, aunque desconozco cuántas reencarnaciones has tenido hasta ahora, debes saber que en todas ellas alguien te acecha en las sombras.
Si estás leyendo esto recuerda que la ceguera no es una condición visual, es más una elección que puede convertirse en tu verdugo al intentar distinguir la verdad de la mentira, a los amigos de los enemigos y al amor de la traición.
-Todo depende de tí ahora-.
Atentamente: Tú
Chicago 1972.