18. El celular dicen que son las siete de la mañana. Entro a casa a modo sigilo hasta la sala de casa. El Maricho, antes de que me fuera de La Cabaña se ha encargado de llenarme la panza con mucha comida, y Redbul para sacarme el alcohol de cuerpo y pueda conducir hasta aquí. Ha funcionado su método. Pero siento que una vez que llegue a mi camita voy a dormir una eternidad. Pero tengo tanta sed que me dirijo primero a la cocina por un vaso de agua. Toda la noche nos la pasamos entre charlas recordando los viejos tiempos, casi nos vamos a las manos con Luis, eso es lo que pasa siempre con él, cuando tiene un poco de alcohol en la sangre se olvida que me odia, pero en cuanto su borrachera se extralimita, comienza a soltar insultos y amenazas, a dar golpes de gallito y pues, yo no me dej

