—Peu importe ce qui s'est passé, tout a une solution—dice el taxista parando frente a mi edificio. —Oui, je sais. Merci beaucoup—pago y le agradezco por su gentileza. Camino hasta la entrada y tomo el elevador. Si bien el taxista está en lo correcto en cuanto a que todo tiene solución, me siento fatal. Creo que mi corazón ha quedado igual o peor que meses pasados. Será difícil continuar sin él, pero debo intentarlo. Entro al departamento y dejo el bolso en la alfombra de la sala. Todas las luces están apagadas, el silencio martillea mis oídos y el peculiar sonido de la nieve cayendo se escucha en el balcón. Por lo visto Mimi aún no llega de su fiesta. Solo espero que al menos esté pasando un buen momento en compañía de Lucas. Enciendo la calefacción y me dirijo hacia la cocina. Necesi

