Me quedé esperando a que él contestara mientras contenía la respiración, el tiempo pasó muy lento y al final solo mandó al buzón. Esperé unos segundo antes de volver a marcar para no parecer muy desesperada. Pero la segunda vez que marqué, el celular no sonó. Me puse de pie y lo tiré al agua. Estaba cansada de sentir que yo era la única que intentaba recuperar aquello hermoso que los dos teníamos. Me encerré en la habitación a llorar. No valía la pena desesperarse, yo había hecho todo lo posible por comunicarme con él, había intentando encontrarlo, había ido a su trabajo y todavía lo estaba esperando, solo contaba con la esperanza de que él volviera. No había certeza de nada. ¿Tan malo había sido el hecho de que yo perdonara a Daven? Después de un rato salí de la habitación, mi abu

