Ambos estaban con las tazas a medio camino, los habían sorprendidos mientras Delia bebía muy tranquila y los observaba detenidamente. Luca y Gianna se miraban uno a otro hasta finalmente ella decidió responder. – Bueno mamá, nosotros nos hemos conocido antes y puede decirse que tuvimos algo. – ¿Enserio? – dice Delia bajando la taza y entornando los ojos. – O sea que ya se conocían y ¿Cómo fue que no continuaron? – Un mal entendido fue la causante – dice esta vez Luca logrando captar aún más la atención de la señora Parisi. – Nos reencontramos cuando surgió el asunto con las empresas, él necesitaba un comprador y yo un socio que estuviera de mi lado. – Y luego ambos se percataron que las cosas aún podían funcionar. Luca y Gianna volvieron a mirarse y sonrieron. – E

