– ¿Gianna? – No griten por favor, ¡Mierda! ¿Es que me arrolló un camión? – ¡Ay mi hija! – dijo su madre volviendo a llorar pero de la emoción de escuchar y ver a su hija hablar y maldecir como siempre. Llamaron al médico quien vino rápidamente y notablemente sorprendido y feliz anunció a la familia que en definitiva se encontraba más que bien y que solo era cuestión de paciencia y mucho cuidado a partir de ahora ya que la recuperación iba ser extensa, pero que la mujer estaba fuera de peligro alguno. Lo único que alertó a todos fue que Gianna no recordaba lo que les había ocurrido, pero el doctor aseguro que es normal por el trauma y los golpes, pero que esa nube de confusión se disiparía de todas formas como su colega el neurocirujano vendría ver como se encontraba Luca, hablaría co

