Había transcurrido mucho tiempo desde la última vez que les habían informado acerca de la situación de cada uno, las intervenciones quirúrgicas por las que estaban pasando eran largas y muy riesgosas. Hasta el momento una médico había salido cada una hora para informar de ambos casos, pero en la última hora y media no habían vuelto. Los amigos y familiares de ambos estaban con el corazón en la boca sin saber nada caminando en el pasillo de la sala de espera con la fe puesta en los médicos para que todo salga bien. A pesar de eso el mundo exterior era un maldito caos, así como estaban de desesperados sus seres queridos en esa sala también lo estaban los inversionistas y miembros de la mesa directiva de las empresas de Parisi ya que no conocían nada de lo ocurrido y si, en efecto, habían ten

