Cada vez me siento más preparada. No hay día en que no sueño con él. Espero cada viernes la llegada de su auto por el camino polvoriento y mi estómago cruje con solo pensar que va a volver a besarme. Nuestros fines de semana junto al lago se convirtieron en lo único que quiero hacer. Me cuenta de su carrera, de lo que es estudiar en la universidad, de sus planes para mudarse a la estancia definitivamente y siempre siento que formo parte de su futuro, lo que me llena de esperanza. Este fin de semana su padre no vendrá. Me alegra tanto, ese hombre no tiene nada que ver con mi Gael. Por más que vistan la misma ropa y usen perfumes parecidos su mirada nunca brilla. Intento evitarlo todo lo que puedo, aunque eso signifique alejarme de Gael. Prefiero esperarlo en el lago, en nuestro lugar secr

