Capítulo 0.9 Cuando llegamos a terreno seguro, donde raramente había patrullas diarias, procedimos a la transición. Quitandonos la ropa para guardarlas en el equipaje. Mentiría si dijera que no tuve curiosidad de observar aquel cuerpo desnudo, desisti. No podría contenerme en caso de que aquello sucediera, tenía que saltar encima de él y hacer toda clase de cosas inimaginables. Al momento en que cambié, un inmenso lobo de pelaje gris y ojos rojizos se posó frente a mi. Gracias a la transicion mi olfato se intensifico haciendo que su aroma fuera una verdadera tortura. Lo observe, magistra y hermoso. Gris como todo Alfa puro. —Eres hermosa. Su voz juguetona floto por mi cabeza. Quedé estupefacta. —¿Cómo es esto posible? Entre nosotros había un puente brillante, conectando nuestras men

