Capitulo 1.0 No sabía cómo catalogar la noche que pase dentro de aquella carpa. Lo suficientemente mala como para mandar al diablo a la tentación, que se burló en mis narices descaradamente, o lo suficientemente buena para decir que lo poco que dormí fue entre unos brazos cálidos y amorosos que ahuyentaron mis pesadillas. Me levanté a la mañana siguiente gracias a un cegante rayo de luz que me daba directamente en el rostro. Desaparece mi cuerpo entre las sábanas de dormir que acerque a mi nariz inhalando el aroma de aquel dulce hombre hasta que mis pulmones protestaron. Fuera podía escuchar el crepitar del fuego, el sonido de alimentos al cocinarse y el aroma a bacon y café. Mis tripas rugieron con fuerza. Armándome de valor salí de la carma. El sol matutino dio directo en mi rostr

