Todo un caballero Después de diez minutos de perfecta reconciliación Toby y yo nos encontrábamos acostados bocarriba mirando hacia el techo. Yo pensativa, él…. —¿Iremos a la universidad? — pregunté rogando que dijera que no. Podía decidir por los dos, pero en caso de que hicieran una evaluación o algo le echaría a él la culpa. —No— respondió abrazándome —Creo que deberíamos quedarnos aquí y aprovechar el tiempo juntos—. Aquella respuesta me sonaba con doble sentido, pero evité darle muchas interpretaciones al asunto. Sonreí, la cama de Toby era cómoda. La sabana blanca era suave y olía a lavanda. Su habitación se veía bastante ordenada — nada comparada con la mía— además mi novio se veía más adulto. Tenía una barba de varios días que le quedaba genial. Lo hacía ver tan sensual. —Igual

