Pero mientras Bill trabajaba para ella, Allison se dio cuenta de que él no era el chico que vio crecer enamorado de ella. El adolescente torpe que acaparaba miradas se convirtió en un joven modesto, con una fuerza atlética, que parecía ajeno a su propia belleza. Había una sorprendente profundidad en sus ojos. Ahí empezó todo ayer...sus ojos . Había llegado temprano del trabajo y se estaba desvistiendo en el armario, apretándose los pechos tras quitárselos del sostén. Él estaba trabajando en el jardín y, a través de sus calzoncillos abiertos, la vio reflejada en el espejo del dormitorio. Los ojos que se encontraron con los suyos en el espejo eran los de un hombre. La penetraron... con la misma seguridad con la que la empaló en la polla de un hombre poco después. Joder... fue perfecto. Él

