A nuestra salida de la planicie convertida por los giraltienses en auditorio, pasamos por un camino en forma circular cuyo centro poseía una hermosa aldea muy vistosa, el color de la misma era otorgado por la gran variedad de flores, frutas y vegetales que estaban sembrados, la cantidad de alimentos presentes allí que se podían observar a simple vista era vasta, dentro de las frutas les puedo mencionar el albaricoque, el arándano, la breva, la cereza, la ciruela, la endrina, la frambuesa, la fresa, la granada, la grosella, el higo, la lima, el limón, la mandarina, la manzana, el melocotón, el melón, el membrillo, la mora, la naranja, el níspero, la pera, la piña, el plátano, el pomelo, la sandí, la uva, el aguacate, el coco, la carambola, el kiwi, el mango, la maracuyá, el tamarindo, la papaya, la ciruela, entre otras que desconozco sus nombres.
Entramos al lugar y en otra sección del pueblo de los jardineros estaban las flores, quedé estupefacta al ver tanta belleza en un solo lugar, allí se encontraba el girasol, el crisantemo, la flor ave del paraíso, la caléndula, la camelia, la flor de loto, la dalia, la rosa, el tulipán, la maracuyá, la margarita, la orquídea, el lirio, la campanilla, el clavel, la flor de cerezo, la hortensia, la lavanda, la azalea, la peonía, el narciso, el diente de león, la begonia, el ciclamen, entre otras.
El espectáculo fue más divino cuando pude avistar diferentes animales polinizadores bailando y dando amor a estas flores, como las mariposas (en una amplia variedad de formas y colores), el colibrí, las moscas, las abejas, escarabajos, hormigas (en tamaños más grandes de lo normal) mosquitos, polillas, entre otros.
Al avanzar pasamos por el área de los vegetales, allí se divisaba la calabaza, el pimiento, el frijol, el rábano, el brócoli, la coliflor, la col, la zanahoria, el apio, el tomate, la berenjena, el puerro, la lechuga,la aceituna, la cebolla, la patata, la yuca, la alcachofa, el espárrago, el maíz, el ajo, el nabo, la remolacha, el pepino, y muchas otras nunca antes vistas en San Francisco.
Al describir los sembrados que ví sería necesario decir más, pero me limitaré a expresar que los alimentos y flores ornamentales presentes en ese pueblo se encontraban en grandes cantidades, ya sea en almacenes, sembradas, empaquetadas o en los hogares.
-Oh cielos! ¡Cuánta belleza!
-Sí, este lugar es hermoso y muy visitado en Giralto.