Su cumpleaños número dieseis no tardó en llegar. Hubiera sido hermoso que hubiera tenido una fiesta y todos sus amigos asistieran, pero ella tenía tantos problemas que había olvidado por completo que era un día especial. Todos los habían olvidado, menos dos personas: sus hermanas. Ambas se habían despertado temprano para hacer el pastel, con sus ahorros le habían podido comprar un disco de su cantante favorito, había sido difícil de conseguir, pero lo había conseguido después de tanto buscar. Juntas habían hecho una pequeña cajita y la habían rellenado de chocolates y demás para luego entregársela a su hermana. -buenos días- dijo ella dando un bostezo, no entendía porque sus hermanas estaban despiertas tan temprano. Era raro. -buenos días hermanita. – dijo la menor con una sonrisa en

