Capítulo 35
AXEL
No supe más de Vale después de los acontecimientos insoportables que se dieron aquel día en el set de filmación, cuando ella se peleó con Charlotte y por mucho que yo mismo me lo negara, pese a todo la seguía amando y así sería siempre. Decidí un buen día ir al pueblo a ver a Asereth, al menos para ver como estaba y para compartir con ella un buen rato y al llegar allá, me encuentro con la sorpresa que ella estaba saliendo de su casa con el tío Esteban de Vale, lo cual me sorprendió mucho, mi amiga estaba casada y no me había enterado todavía de lo contrario, ¿a dónde iría con el tío de Vale? Ambos me vieron llegar, nos saludamos y después me enteré de las respuestas que buscaba.
—Axel ¿qué te trae por el pueblo? —preguntó Asereth—debiste avisarme que venías, para decirte que no lo hicieras. Estamos por irnos de viaje.
—Sí, Axel vamos a Ciudad de México—dijo Esteban—vamos al Fashion Fest a ver a Vale, ¿quieres irte con nosotros?
—Lo siento, sí debí avisar que venía y por mí les pido que no se preocupen, vayan y que se la pasen muy bien—dije con un nudo en la garganta—yo iré a ver a Tony, que les vaya muy bien.
—Muchas gracias, amigo—respondió Asereth—en verdad lo siento y después voy a verte a la ciudad y te lo compensaré, te lo prometo.
—No pasa nada, nos vemos después.
Asereth y el tío de Vale se fueron muy contentos y al ver que se alejaban de la casa de mi amiga, me subí en mi auto y me fui a las cabañas para ver a Tony, al menos ya que no podía ver a mi amiga, podría ver a mi amigo y cuando llegué a su cabaña, me encontré con otra sorpresa. Ahí estaban Danna, Max y Elisa muy emocionados y entonces me enteré que ellos también iban a ir al Fashion Fest al igual que Tony, me sentía fuera de lugar en el pueblo, en las cabañas y en todos lados. La cabeza me empezó a doler terriblemente y después de platicar un rato con todos, me salí de la cabaña de Tony y de Danna, dispuesto a regresar por donde mismo que vine, cuando Tony salió para impedirlo.
—Axel, no me digas que te irás así nada más—me dijo Tony negando con la cabeza—mira, yo creo que nada sucede por casualidad, pienso que todo tiene una razón de ser.
—Sí te refieres a que he venido en vano y solo para darme cuenta que Vale invitó a toda la gente de su pasado a su pasarela en el Fashion Fest, menos a mí, no tienes ni qué recordármelo—dije molesto—es obvio que no fui y no soy nadie ya para ella y ¿sabes? Es mejor así, está mejor con alguien como Charles que le tiene una paciencia infinita, pues la mía se ha agotado.
—Sí, es lo que veo y que no me dejas decirte lo que quiero decirte—respondió Tony enojado—qué bueno que estás aquí. Quiero ofrecerte la oportunidad que vayas a ver a Vale, para que la apoyes en sus sueños y para que le demuestres que aún la amas y que, aunque no te ha invitado, estás ahí para ella.
—¿Cómo harás eso? —pregunté molesto—no dejó boleto para mí, esos sitios son con invitación y no creo que ustedes tengan un boleto adicional para que yo vaya.
—No lo tenemos—dijo Danna a mis espaldas—pero, al menos Tony yo, creemos que es mejor que vayas tú que Tony conmigo al Fashion Fest.
—Ustedes están locos, los dos—dije un poco alterado—Vale los ha invitado a ustedes como pareja y a todos los demás, no a mí. No sé como quieren que vaya y me presente y ¿de dónde sacarán un boleto extra?
—Axel, no escuchaste lo que dije por lo que veo—dijo Danna—eres un tarado amigo mío. Tony está dispuesto a darte su boleto para que vayas conmigo al evento y él se queda con nuestros hijos. Quiero ir allá y hacer las pases con Vale y sé que, aunque ella no te invitó directamente, se pondrá feliz de verte allá.
—No seas cabeza dura, Axel—dijo Tony—vete con Danna, con Max y con Elisa. No dejes de luchar por ella. Tú aún la amas y este es el momento para que dejes de ser un cobarde y para que pelees con todo por la mujer que amas.
—Coincido con Tony, te lo digo de verdad, Axel—me dijo Danna tomándome de la mano—sé que está mal que opine sobre la vida de Vale y pese a que Charles, es un gran tipo. Yo siempre la he preferido contigo, tú eres mi gallo.
—¿Así o más claro? —preguntó Tony—la verdad, yo en tu lugar, no dudaría e iría por todo en esta oportunidad.
—Está bien, ustedes ganan. Iré a Ciudad de México, pero Vale y yo por ahora no estamos nada bien—les expliqué—nos hemos peleado.
—Sea como sea, deja de ser un cobarde o ¿quieres en serio perderla para siempre? —preguntó Danna—no seas tonto, Axel.
Tony por algo era mi mejor amigo y agradecía que Danna, estuviera dispuesta a sacrificar el ir con su esposo por llevarme a mí. Todos terminaron de arreglar sus pendientes y en cuanto todo estuvo listo, nos fuimos a Ciudad de México y una vez que llegamos allá, llegamos al hotel que ellos reservaron para instalarnos. Danna y yo, subimos a nuestra suite y lo mismo hicieron Elisa y Max.
—Danna, tú quédate en la cama y yo dormiré en el sofá las noches que estemos aquí—le ofrecí—no quiero que además de todo, pases incomodidades por mi culpa, cuando él que debería de estar aquí es Tony.
—Axel, no somos unos niños. La cama es King size y podemos dormir ambos en ella, cada quien en su lado—me sonrió—no pasa nada, lo único que pasará es que voy a odiarte si no luchas con todo por el amor de Vale.
—Yo te puedo prometer que lucharé, porque de verdad es lo que más quiero, luchar por ella y por ese amor que aún yo le tengo y le tendré siempre—me sinceré—pero, los dos sabemos que Vale es la que tiene la última palabra.
—Lo sé, pero debes poner lo mejor de ti como lo hiciste antes, Axel—Danna me insistió—recuerda aquellos días, recuerda quién eras cuando la conquistaste, recuerda como fue que se enamoraron.
—Tienes razón, Danna—admití un poco emocionado ante la posibilidad de recuperar a Vale—pero, lo cierto es que antes Vale estaba sola y ahora está con Charles y están comprometidos, ella se va a casar con él, como nunca lo quiso hacer conmigo.
—El tiempo ha pasado y Vale ha cambiado—respondió Danna—así que solo falta ver si tú, tienes el valor, el carácter y la seguridad que siempre tuviste para poder volver a conquistarla. Axel, nada está dicho hasta que exista el acta firmada y ellos aún no se han casado y me atrevo a decirte, que Vale te amó tanto como nunca podrá amar a Charles.
—Y yo, la he amado más que a mi propia vida y tú mejor que nadie lo sabes Danna—la abracé—muchas gracias por animarme a que me importe poco todo lo demás y a que me atreva a luchar por ella, pero tengo miedo. Dime ¿qué pasará si aún así ella elige a Charles?
—Pues entonces, te harás a un lado y aceptarás su decisión y la dejarás ser feliz con él—dijo Danna—pero, al menos no te quedará el arrepentimiento de no haber luchado por ella con todo. Hay que morirse en la raya, Axel.