Capítulo 36

1370 Palabras
Capítulo 36 CHARLES Hoy por la mañana había sido el último ensayo del Fashion Fest y todo había salido espectacular. Mi hermano Arthur y yo, habíamos sido afortunados porque Vale nos consiguió entrar al ensayo y pudimos verlas de cerca a ella, a nuestra prima Sofía y a las demás hermosas modelos. Desde luego mi hermano, estaba feliz viendo a tanta belleza y cuando fui a felicitar a mi hermosa Vale, la abracé y la besé sintiéndome el hombre más afortunado y orgulloso del mundo por estar con una mujer tan bella, mientras que Arthur no perdía el tiempo y se fue con nuestra prima Sofía para que le presentara a las demás modelos. Tomé a Vale de la mano y nos fuimos a sentar un poco alejados de todo. —Charles, mi príncipe hermoso dime ¿cómo estuve? Dime la verdad—me pidió—yo me sentí bien, pero en la noche no será lo mismo. Todo esto estará lleno de gente. —Vale, has estado maravillosa y si no me crees a mí, ahorita que regrese Arthur de conocer a todas las modelos y de sacarse fotos con ellas, le preguntas a él—respondí—estaba más que feliz y emocionado y eso que sabes que a él, no le gusta nada de la moda. —Tú lo dices porque me amas, Charles, pero tengo miedo de hoy en la noche—dijo muy nerviosa—vienen aquí muchas personas importantes y de esta noche depende mucho, mi futuro como modelo. —Un futuro maravilloso es lo que te espera, mi Vale—le aseguré—en serio, te veías preciosa y celestial allá. Tanto que, si no fueras mi novia, te hubiera ido a conquistar. —Te amo, mi hermoso greñudo. Espero que, en la noche, no me vayan a ganar los nervios—me dijo preocupada—no quiero echar a perder nada esta noche, será mi gran oportunidad. —No lo harás preciosa, estarás preciosa—le aseguré—te amo, Vale. Vamos a despejarnos y a relajarnos por el resto del día, ¿qué me dices? —Sí, claro. Pero, ¿y Arthur? —preguntó buscando a mi hermano con la mirada—no lo veo, es un mal cuñado que no viene con nosotros. Mi hermano nos ignoró completamente y se fue con nuestra prima Sofía y con las demás modelos. Así que no nos teníamos que preocupar por él. Vale fue a ver unas cosas rápidamente con las personas encargadas de las modelos y después, yo me uní a ellos, ya que, querían que nos sacáramos fotos con ellos. Éramos por así decirlo, la pareja del momento y a todos les emocionaba por algún motivo, sacarse fotos con nosotros. Cuando por fin, nos liberamos de la gente, me fui con Vale y saliendo de ahí fue exactamente lo mismo, todo mundo se nos acercaba y tardamos una eternidad hasta que nos escapamos del hotel y pudimos quedar libres de todo eso. Nos fuimos a un lugar hermoso a comer y estando allá, me di cuenta que Vale estaba demasiado pensativa y yo sabía que no solo era por los nervios del evento, había algo más. —Mi Vale, ¿qué tienes, mi princesa? —le pregunté—y no me digas que solo los nervios de esta noche, no me digas eso porque sé que no es verdad. A ti te pasa algo más, así que te escucho. —Sí, Charles. Tengo miedo que no vaya a venir nadie de las personas que invité—dijo muy triste—me da miedo voltear a ver al público y ver que solo Arthur y tú me han venido a apoyar. —Sé que eso no es lo que te preocupa, preciosa—respondí—te preocupa en especial que Danna, no vaya a venir. Es ese tú más grande miedo, pero, aunque te quería sorprender para esta noche, ya me enteré que sí ha venido. —No lo puedo creer—Vale se emocionó demasiado y me agarró a besos—me alegra saber que no todo está perdido con mi hermana. Te amo, Charles y no sé como haces para hacerme sentir bien siempre, eres mi amuleto de la buena suerte, mi príncipe encantador. —Tú también eres el mío, mi princesa—respondí y besé su mano—te amo, Vale y no te preocupes por nada. Esta noche vas a brillar, delante de tu hermana, de tus amigos y de todo México, pero más que eso delante de mí, el hombre que te ama. Vale y yo, nos perdimos en medio de muchos besos y palabras de amor y después comimos y el resto del día se nos pasó volando y horas más tarde nos encontrábamos en el camerino de Vale en el Fashion Fest. Ella pidió que me dejaran ir con ella y una de las ventajas que la gente amara nuestra relación es que a Vale, no le negaron nada. Mi hermano Arthur ya estaba en el público con los demás a quienes Vale todavía no había visto, ni tampoco yo, ya que estaba aquí con ella. Mi prima Sofía se metió al camerino de Vale y se burló al verme ahí con ella. —Es el colmo con tus celos, primo—dijo riéndose—ni aquí dejas sola a Vale, ella vino a trabajar. Además, se verá mejor su pasarela desde el público. —Vale ha sido la que quiso que esté acá con ella, prima—respondí—está demasiado nerviosa cómo puedes ver. Vale estaba ya peinada, vestida y arreglada para la pasarela igual que Sofía, las dos se veían preciosas, pero Vale si estaba demasiado nerviosa y estaba caminando por todo el camerino llena de miedo y de inseguridad, algo que era común en ella cada vez que iba a presentarse en algo con más gente de lo que para ella era normal. Me acerqué a ella y la abracé y la sentí temblar en mis brazos y entonces una mujer, se asomó al camerino para dar un aviso. —Sofía, Valentina, salen en 5 minutos—dijo ella—para que estén listas para la pasarela. —Claro que sí. Al irse la mujer, Sofía estaba más que emocionada y se disponía a salir del camerino, pero Vale tenía más nervios que nunca, estaba demasiado asustada y cuando la besé y la abracé de nuevo para desearle suerte, vino lo peor. —Charles, me siento mal—dijo antes de desvanecerse en mis brazos. —Vale, mi princesa, despierta. Por favor, preciosa—la sostuve en mis brazos y Sofía quitó las cosas de un sillón para que me sentara ahí con ella—Vale, reacciona. Mi Vale, abre los ojos. —Dios mío—decía mi prima Sofía—Charles, haz algo. Tenemos que salir en 5 minutos, Vale no puede perderse la pasarela. —Tráeme alcohol, rápido prima—le pedí a Sofía y mientras tanto besé a Vale y ella poco a poco abrió los ojos—Vale, mi princesa. Despierta, tienes que salir a la pasarela. —Aquí está el alcohol, pero ya ha reaccionado—suspiró Sofía aliviada—toma, pónselo primo. Le puse a Vale el alcohol y afortunadamente la logré estabilizar. Ella estaba muy nerviosa y la acompañé hasta llegar cerca de la pasarela, donde yo no podría pasar y antes que se integrara a las demás modelos, la miré a los ojos, la besé dulcemente y le di algunos consejos. —Vale, no puedes dejar que los nervios te ganen—le dije—estás ante la más grande oportunidad de tu vida y de tu carrera. Sal ahí y demuestra quién eres, demuestra que eres además de una modelo preciosa y preparada, una mujer maravillosa, una mujer independiente y una mujer inteligente y capaz de conquistar al mundo, así como me has conquistado a mí. —Charles, gracias mi príncipe—dijo y me abrazó nuevamente—te amo, no podría hacer esto sin ti, mi greñudo. —No lo harás, princesa—le aseguré—estaré viendo todo desde aquí, ahora tú solo sal y conquístalos Vale, tú puedes, preciosa.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR