Capítulo 31

1418 Palabras
Capítulo 31 VALENTINA Al día siguiente, me despertó Charles llenándome de besos y después nos fuimos a desayunar con mi tío Esteban y también invitamos a Asereth. Él lamentaba que mi situación con Danna, no se hubiera podido arreglar, pero nada se podía hacer. Yo era la que me sentía peor con todo ese asunto, pero no me quedaba más que seguir con mi vida y esperar a que Danna recapacitara. —Tío, nosotros ya tenemos que volver a la ciudad—le dije—pero, estás invitado tú también al Fashion Fest—le dije muy feliz—y más te vale que vayas, porque definitivamente estaré muy nerviosa y quiero que estés ahí junto con Asereth. —Si, Don Esteban, los dos deben ir—dijo Charles—mi Vale siempre que sale a la pasarela se pone nerviosa y necesita que toda la gente que quiere la esté apoyando y animando. —Ahí vamos a estar—dijeron ambos—vayan con cuidado a la ciudad y avisan cuando lleguen, por favor. —Sí, nos vemos pronto. Nos despedimos de mi tío y de Asereth y emprendimos el regreso a la ciudad. Pasaron unas semanas en las que tanto Charles, como yo anduvimos de lo más ocupados con nuestras respectivas carreras que, un buen día cuando encaminaba a Charles que se iba a trabajar, Sofía llegó enojada a nuestro piso e incluso entró antes que la invitara a pasar y tuvo un colapso de nervios. —Vale, eres la peor de las amigas—ella estaba indignada—tenemos más de un mes que no nos hemos visto para platicar. Sabíamos que la vida saliendo de la Uni iba a ser muy complicada, pero esto ha estado de locos y para colmo Axel va a matarme. —Sofía, estás muy alterada—le dije—siéntate y respira. Te voy a traer un té relajante que necesitas mucho y a todo esto y sólo por curiosidad, ¿Por qué Axel va a matarte? Pensé que iba todo bien en la filmación o al menos, hasta ahí me quedé. —Va todo excelente, pero la actuación es muy difícil, a veces las tomas tardan en quedar y para colmo, llevamos días grabando hasta bien entrada la madrugada—me contó—y Axel, va a matarme porque me pidió que consiguiera unos extras para unas escenas y no los he ni buscado, ocupo dos hombres y dos mujeres. —No te preocupes, ya tendrás tiempo—le dije mientras le daba el té—seguro que donde sea vas a encontrar quién quiera salir en la película. —Vale, la filmación empieza en dos horas y los ocupo para hoy—respondió alterada—¿qué voy a hacer? Me quedé pensando que Sofía tenía mucha más presión de la que tenía yo, era por eso que ser actriz a mí no me gustaba para nada y no había buscado trabajo en eso. Los horarios pesados, mal pasadas y todo eso, solo afectan la salud de uno poco a poco. Ahora Sofía se encontraba en medio de un gran problema y conociendo a Axel, ya sabía como se iba a poner con ella por no conseguir a esos extras. —Vale, ¿qué tienes que hacer hoy? —me preguntó—digo, es que se me ocurre que Max y tú me pueden ayudar mientras y Rodrigo también y así, solo me faltaría conseguir a una mujer más. —¿Qué? No yo paso—negué con la cabeza—te puedo ayudar a conseguir a alguien, mismo de nuestras compañeras, pero yo no sirvo para actuar. En serio. —Vale, ya no hay tiempo—Sofía se puso como loca—por favor, además si tú aceptas yo sé quién podría ser la otra mujer, le puedo decir a Charlotte. —Sofía te has vuelto loca—la miré extrañada—Charlotte, la ex de Charles. No, ella no querrá ayudarte, ellos salieron muy mal. —Pero, ella es mi amiga aún—confesó—por favor, tienes que ayudarme. Si es así para llamar a Rodrigo y a Max y vernos todos allá en el set y solo me faltaría avisar a Charlotte. —Hazlo, adelante—me encogí de hombros—lo haré. No te preocupes. —Eres la mejor, Vale—Sofía me abrazó—te quiero, te quiero mucho. —Yo también, te quiero—respondí—me cambio de ropa y le avisaré a Charles. Ya que estuve lista, salimos con Sofía para irnos al set y allá llegaron Max y Rodrigo tal y como Sofía planeó y después llegó ella también, Charlotte. Se veía hermosa, sofisticada y como toda una personalidad que ya era. Ella se acercó a saludarnos, pero yo me sentí un poco incómoda y me alejé de ellos. No era normal que la ex de Charles y la actual estuviéramos compartiendo como dos amigas, cuando nunca lo hemos sido pese a su amistad con Sofía, para ella yo solo era una pueblerina que no era digna de su amistad y mucho menos del amor de Charles. Me perdí un poco en el set y entonces, Axel me abrazó por la espalda, causando en mí, un escalofrío que me sacudió por completo. —Vale, bienvenida—me dijo muy feliz—nunca pensé que vendrías a ver la filmación, seguramente has venido con Sofía, ¿cierto? —Hola, Axel—dije separándome de él—sí, vine con ella, pero no solo a ver la filmación. Ya conoces a Sofía y nos ha traído en plan de extras a Max, a Rodrigo y a mí. Ahh y también a ella, a Charlotte. —A ella si la conozco, es más bonita en persona que en la tele—admitió Axel—y qué modernas son, ella fue novia de Charles ¿no? —Para ser alguien que no te metes en la farándula, sabes más que yo—me reí un poco—sí, ella fue novia de Charles y también viene como extra. Así que aquí estamos, la ex y la actual. —No pasa nada, haremos que la filmación funcione—me dijo animado—ven, te explico lo que ustedes como extras tienen que hacer. No es difícil. Axel me explicaba con naturalidad lo que debíamos hacer, pero yo no podía poner del todo atención, primero porque veía desde lejos a Charlotte y yo no era nadie a su lado y sólo podía pensar ¿qué me vio Charles a mí? Ella si que es una diosa y una mujer de mundo como él y no una pueblerina como yo. Por otro lado, cada vez que me encontraba con Axel, volvían a mi mente recuerdos de nosotros y eso no me ayudaba en absoluto, porque por mucho que amo mi vida ahora, una parte de mí, extraña lo que viví con él y a él le pasa lo mismo, lo veo cada vez que me miro en sus ojos. —Axel, ¿a qué hora vamos a empezar a grabar? —preguntó Sofía—es que Charlotte, no tiene mucho tiempo. —Ya vamos a empezar, Sofía—respondió Axel—eso te pasa por traer puros extras que están ocupados. Le estaba diciendo a Vale lo que iban a hacer, ahora vayan a peinado y maquillaje y empezamos. —Claro, vamos Vale. Sofía me tomó del brazo y nos fuimos a peinado y maquillaje y ahí la vi mejor, a ella. Estaba guapísima y vestía una ropa por demás muy cara y por si fuera poco desde cada ángulo se le veía un perfil impresionante, qué suerte tienen algunas con una anatomía tan perfecta, toda ella era una diosa. Estaba muy perdida en mis pensamientos cuando ella se acercó a mí. —Vale, muchas felicidades—me dijo riéndose—quiero que sepas que los medios te aman y hasta estoy celosa. Todo mundo habla de la plebeya que ha conquistado a un príncipe. —Gracias—respondí—a mí no me interesa lo que se diga de mí, solo me interesa el amor de Charles y los medios pueden publicar lo que quieran mientras yo sepa la verdad. —Y la verdad es que, por mucha fama que vayas a ganar, todos venimos de orígenes distintos y no sé lo que vayan a decir los reyes de Mónaco, al saber que eres hija de un infiel y también de una asesina.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR