+ Prejuicios

4078 Palabras
Me puse un ancho sweater blanco con la cara de Mickey y mis zapatillas de correr dejándome completamente desaliñada con mi moño desordenado sin maquillaje, lo menos que necesitaba era despertar su deseo que era el detonante inmediato del mío. Estaba muy molesta, decidida a terminar con esta historia. Si lo pensaba demasiado era una completa locura y no iba a dejar que ese hombre siguiera enloqueciéndome. Que viniera desordenar mi mente como le viniera en gana, solo por unas noches de placer. Pensé en lo que había vivido a su lado, lo único que le importaba era poseerme sin miramientos, sentimiento, ni culpa muy a pesar de que le hubiese contado mi historia. No quería ir por allí topándome con la esposa de alguien de quien fui amante. Era vergonzoso. También pensé en la noche que me quedaba en el averno y lo ideal que sería desquitarme con él una última vez. El parque me quedaba cerca de casa, chasquee la lengua mirando el cielo, si no iba era muy probable que averiguara en donde vivía, no quería que Regina se enterara me haría preguntas que para ser completamente honesta no sabría responder o no quería hacerlo. Todo lo relacionado con él aun me era nuevo, extremo, anormal y recién descubría una parte de mi que mi hermana siquiera imaginaba. Algún día le contaría todo como una experiencia de vida, pero de momento Peter era algo muy mío, muy de ese antro s****l sin tabú ni límites, así quería que permaneciera hasta nuestra última noche. Caminé por un sendero, vi hacia el horizonte las nubes oscuras que se agolpaban. Como si fuera parte del paisaje él estaba de pie con sus blue jeans desgastados y una chaqueta de cuero negra recostado de un árbol que movía el viento húmedo. No había casi nadie en el extenso parque, prácticamente estábamos solos. ¿Quién saldría con este clima?. Estaba molesta sí, aún así sentí que quería tocarlo, pasar mi mano por su barbilla rojiza, oler el perfume de su cuello, mirar sus brillantes ojos. Esa debía ser mi señal de peligro, pero no era un hueco en el estómago o mariposas revoloteando. Era más bien un nudo en la garganta, un cosquilleo en mis dedos, un pitido en mis oídos, una corriente entre mis piernas. Giró justo en ese momento y mi molestia se convirtió en un suspiro hondo que me quitó el aliento mientras se acercaba, seguido de una rabia extraña. Supongo que mi incomodidad radicaba en el hecho de que seguía deseándolo, a pesar de que todas mis alarmas estaban encendidas en rojo. Me dedicó una mirada inquisidora con sus ojos de limón y pobre de mí, que estúpidas ganas de querer besarlo. "Dignidad Maraí, no caigas". Me repetí. - Sé que estas molesta, debiste pensar... -¿Qué demonios sabes tú lo que pienso o siento? - estallé de forma espontanea - Maraí… - dejó escapar el airé dando un paso hacia mí del cual volví a tomar cierta distancia - Lionel no es Cal. Camille sabe perfectamente que él va al averno y obviamente lo que hace allí, lo acepta y comprende. A veces lo comparte. Tienes razón, el averno es un centro de adictos. Adictos al sexo y sadomasoquistas. Ella odia ese lugar prefiere otros más íntimos, ama a Lionel a pesar de que use su cuerpo para el placer con otras personas. Tiene la certeza de que su corazón le pertenece. Y el no la engaña, la ama. - ¿Qué clase de amor le prodigas a alguien cuando tienes sexo con otras personas?. ¡Por favor Peter eso es infidelidad! - Tal vez lo veas de ese modo porque no lo entiendes. Ella lo sabe es parte del juego… - resopló y volvió a acercarse, esta vez no me aparté - lo que hicimos los tres es muy probable que lo hayan usado para su propio placer de pareja - Son unos enfermos. Yo confié en ti - volví a apartarme con los ojos entrecerrados incrédula - Es una pareja admirable tienen dos hijos, un perro y sus promiscuidades. A pesar de lo mal que puede verse en un principio se apoyan en todo. Confían el uno en el otro, y ambos confían en mí así como tú y por ello te aseguro que lo disfrutamos. - frunció el ceño - No puedes compararlo con la bajeza de tu ex prometido. - resopló - No te importaba quienes éramos, sino como te tocábamos de todas formas - eso no me lo esperaba, los ojos se me inyectaron en sangre. Para mí era un golpe bajo que no podía refutar. - No llevaba el anillo cuando estaba con nosotros. No sabía que era un hombre casado. No sabes lo que sentí cuando me presentó a su esposa después de lo que pasó y quizá si fue mi error. A diferencia de ti si siento culpa, tampoco me consta que en realidad ella lo sepa y no tienes ningún derecho a sacarme eso en cara cuando ignoraba todo. - Deja a su esposa fuera de eso por completo, es algo muy suyo, de ninguna manera puedes llamarle a eso infidelidad o enfermedad y no puedes sentirte culpable por alguien a quien no conoces, solo sientes empatía por lo que crees que sucede. Si a Camille le gustara el Averno estuviese allí. Los conozco hace muchos años, además prefiere que esté conmigo que con otro.- Me miró con enfado y algo más por un instante - No te puedo dar un estado civil y sentimental de cada m*****o de ese lugar. Pero lo que allí pasa, allí se queda. Obviamente no es una iglesia, ni un centro de rehabilitación. De cualquier forma nos tenemos un nivel alto de confianza y una mente capaz de separar situaciones o sentimientos del placer, algo que tú no dominas. No digas que confías en mi cuando no es cierto - ¿Conoces a Lionel y a su esposa de otros antros sexuales? - Ambos son mis amigos - …Tus amantes querrás decir - Muy de vez en cuando, si dejamos el sexo a un lado son mis amigos y ellos son un matrimonio común - No tienen nada de común - Solo porque tú te encierres en el cuento de hadas y las novelas baratas a las que ves "normales" no quiere decir que la gente viva de ese modo y sea feliz. Ya lo demostraste, no existen las historias de amor a primera vista o de 5 días, existe el deseo, la lujuria, la atracción. No existen los finales felices, existen personas que construyen de a poco su felicidad en botellas pequeñas a lo largo de su vida con muchas personas que van y vienen, pocas se quedan. Eres una adulta Maraí - miró mi sudadera chaqueando la lengua - Una adulta que no sabe nada de relaciones abiertas no de amigos con derecho. Tuve que leer acerca de bisexualidad y pansexualidad para tratar de entenderte, pero nada es lo que parece - Hay millones de personas allí afuera a las que vez pasear a sus mascotas o llevar a sus hijos al parque y son psicópatas, agresores, violadores, delincuentes. Nosotros solo tenemos la libertad de disfrutar de nuestro cuerpo a placer con personas, la honestidad de mostrarnos como somos, pero también amamos y somos seres humanos con aciertos, con errores. No le hacemos daño a nadie - dijo con dureza - A mi no necesitas entenderme, si quisieras puedes conocerme No sabía que pensar y dejamos correr los segundos en silencio mientras colisionaban nuestras propias convicciones. Pensé en el breve momento en el que estuve con la pareja y fruncí el ceño, estaba tan ensimismada en lo que parecía un infiel por lo que parecía mas obvio y mi propia desagradable experiencia que no vi mas allá. Cada cabeza es un mundo propio, cada persona tiene su forma particular de vivir lo acepte o no la sociedad. Lo observé un rato mirar al horizonte tratando de calmar su propia mente. Debía de ser un excelente abogado porque me había convencido con hechos reales que tenía la razón en una discusión de 5 minutos. - ¿Nos invitaron a cenar? - Swinger. Camille es muy versátil - ¡Vaya! - y pensar que le había echado el ojo a mi hermana. ¿Acaso todo el mundo era bisexual? ¿ O acaso me estaba perdiendo de algo? - Siento mucho no habértelo dicho. Tu y yo no hablamos. Es decir.. esta ha sido la conversación más larga que hemos tenido y fue una discusión. Si te contara la historia de cada persona del Averno no entrarías jamás. No quiero discutir contigo Mara sé que piensas de otra forma, pero no te preocupes he pasado mi vida defendiéndome y defendiendo la libertad. En la corte y fuera de ella. - Tardé un par de minutos en procesar - ¿Eso fue lo que pasó con tu ex?. ¿No comprendía que eras un adicto al sexo y que a veces preferías mujeres? ¿o que andes por allí seduciendo a todo lo que se mueva? - No soy un adicto yo.. quizá lo fui.. pero… no soy el mismo - Me apartó la mirada y era la primera vez que veía a Peter algo vulnerable, no sabía que pensar - No sé que idea tengas forjada en tu mente de mi, debe ser pésima y excitante para tu morbo. ¿El chico malo y sexy o el tierno y sensual?. No puedo evitar el estigma y no ando por allí seduciendo a todo lo que se mueva, apenas tengo tiempo entre el montón de actividades que me cargue encima, esta demás decir que me gustan. Con Murray fue diferente.. No sé cómo explicarte. - O no quieres. No debí preguntar - Quiero decirte tantas cosas a veces, contarte de mí, pero temo que no quieras volver a verme nunca más porque no encajo en tu normalidad. Es mas, creo que tus intenciones conmigo están bastante claras, solo quieres usarme y te importa poco quien fui, quien soy y mucho menos quien quiero ser. No sentí que debía explicarte cuando nunca preguntas, solo te entregas a algo pasajero y te entiendo acabo de terminar una relacion de tres años con un hombre. - Creí que... ¿Así no se maneja tu mundo? Pensé que solo seríamos una noche y me has dado tres, no pienso renunciar a la última - me miró largamente - Me confundes.., ¿sabes que creo? que sufres del síndrome de niña buena... Esa que le encanta portarse mal y romper límites, pero que teme demostrarlo ante los demás por miedo a ser juzgada, a herir su entorno. Evitas los conflictos. Por ello huyes, por eso ni siquiera le cuentas a tu hermana de mi o del averno y por eso siempre antepones los deseos de los demás al tuyo llenándote de inseguridades. Excepto conmigo yo te doy esa libertad, soy tu posible adicción y de alguna forma querrás huir. - Entrecerré los ojos devolviéndole la mirada gélida - Crees saber todo lo malo de mi, pero te equivocas. - lo enfrenté - por que no nos ponemos a mano entonces. Cuéntame de tu turbio pasado. ¿Qué cosas querrías decirme?. Puede que la imagen que me hice de ti difiera tanto porque no sé nada. Para mi eres solo Peter el sexy bartender y abogado con el que tengo sexo ardiente - Mi pasado es una historia más turbia. Mi presente lo conoces y si preguntas por mi futuro no lo sé, no espero nada. No necesito un psiquiatra si te hace sentir mejor - me susurro de pronto sumiéndonos en un silencio tranquilo. El momento tenso así como llegó se fue - Apenas me miró de reojo. Le extendí la mano y le sonreí - Hola.. no, no debería empezar así.. Es un gusto conocerte mi nombre es Maraí, la divertida profe de las ecuaciones. No nos conocemos, pero estoy segura de que podemos ser amigos. A veces. ¿Qué te parece si me cuentas un poco de ti? - Me sonrió con diversión y de pronto la discusión se transformó en pasado, tomó mi mano solo para de un tirón acercarme a él - Eso que hacemos, eso que tenemos allí que se percibe cuando estamos cerca es muy difícil, casi imposible de conseguir. No creas que entras a un lugar como si nada, te tomas casi una botella de vodka y encuentras amantes con el que detonas de todas las formas. Quiero que confíes en mi, no solo como amante también como amigo y recuerdes que el placer es mucho más poderoso que el amor. A veces. Podemos manejarlo siendo honestos. - ¿Lo amas? A... Murray - Lo quise mucho sin duda Un trueno rezumbó por el aire, las primeras gotas comenzaron a caer. Mi mano seguía atada a la suya y como él había hecho conmigo muchas veces lo guíe hasta un templete cercano no muy lejos, subimos las escaleras corriendo hasta resguardarnos en la estructura hexagonal - Te dije que llovería - limpié algunas gotas de mi rostro mirando con una sonrisa el paisaje húmedo que nos rodeaba - ¿Todavía lo amas? ¿A Cal? - No lo amo, ni lo odio. Creo que amaba la idea que tenía de nosotros formando un hogar, uno como el que nunca tuve y tienes razón solo quería mi historia feliz de suburbio. No era tan feliz como me convencí.Puede que yo si necesite un psicólogo - Lionel y Camille son un hogar. Me gustaría que los conocieras Si te los encontraras en el supermercado o en un bar de conciertos pensarías inmediatamente que son una pareja de recíen casados. Tienen diez años juntos y lo aparentan porque no se ocultan nada, se aceptan, se respetan, se complementan. En las cuatro paredes se su habitación tienen una vida tan apasionada como cualquier pareja con confianza y devoción, luego el amor que los hace indestructibles. Siempre les envidié eso. Quise tenerlo con Murray pensé que también lo quería, pero fingió hacerlo para luego querer cambiarme de a poco a su modo. Los celos desmedidos, la falta de confianza, el acoso constante de con quien estaba, de el tiempo que tardaba en estar de un lugar a otro porque podría engañarlo aunque le asegurara que le era fiel. Es cierto que no puedo dejar de sentir las ganas de entregarme a otros cuerpos, puede que socialmente esté mal y cedí porque quería intentarlo. Hasta que me perdí a mi mismo antes de darme cuenta de que lo que sentía hacia él eran las ganas de algo verdadero, que compartiera lo que soy, pero su base era una mentira. Me sentía encerrado. Por eso cuando me contaste sobre Cal y todo lo que sentías quise protegerte, ayudarte. - Y luego aliviarnos llevándome a compartir el vicio. Sentir plenamente el placer sin ninguna atadura sentimental. Descargar frustraciones. No lo domino, pero estoy aprendiendo - Luego descubrí lo parecidos que somos en muchas cosas y lo bien que se nos da. Estar cerca de ti me provoca tantas cosas que incluso cuando discutíamos no dejaba de pensar que podríamos fácilmente solucionarlo sin ropa. Te ves muy sexy enfadada. Generalmente doy media vuelta y me calmo solo para buscar la solución - se acercó tanto que ni el ruido de la lluvia pudo desconcentrarme de sus ojos, ni el frío del ambiente quitaba el sofoco de tenerlo cerca - Te pedí que me mantuvieras cuerda - Y yo te pedí que no me hicieras rogarte - Podía sentir su respiración en mi rostro, como poco a poco se apagaban mis neuronas - Aun me queda una noche en el segundo círculo - mi respiración se aceleró al sentirlo tan cerca - ¿tienes algo en mente? - Necesito mas noches, puedo extender tu pase - Sólo una noche. No más Peter - Me miró con el ceño fruncido y se alejó muy a mi pesar - Lionel también mencionó unos hombres con ustedes anoche. ¿Estás saliendo con alguien y por eso sólo me das una noche? - Nuestro amigo es muy comunicativo. Tal vez acepte esa invitación solo para hacerlo sufrir manoseando a su esposa - Rio - Seguro le encantaría y a mi también - No quiero ni necesito ninguna relación en mi vida, tengo otros planes para mí. Tienes toda la razón cuando dices que el mundo está lleno de cosas y no quiero vivir aferrada a mi zona de confort o a los cuantos de hadas. Tengo que poder dejar de ser la "niña buena" - Inesperadamente me tomó de la cintura pegándome a su cuerpo retrocediendo hasta dar con uno de los pilares de la estructura, cercándome por completo y dejándome sin aliento - ¿estas saliendo con alguien Maraí?. No esquives mis preguntas - ¿A que estás jugando Rory? - La lluvia de hizo más densa al rededor y su boca estaba demasiado cerca De pronto su mano bajó lentamente por encima de mi sudadera y aunque tuve la oportunidad de detenerlo no lo hice porque quería que me tocara, lo deseaba. Fue fácil deslizarse por mi pantalón deportivo. Se movió de forma circular y desesperantemente lenta humedeciéndome al instante. Su respiración se aceleró yo perdí la cabeza, lo necesitaba completamente y no era el lugar ni el momento. - ¿Me extrañas? - Si - gemí sin defensas cuando introdujo sus dedos y lo escuche suspirar - ¿Estas saliendo con alguien? - No, eran unos amigos - Dime por favor que irás en dos días al Averno. Te necesito - ¿Y si no puedo? - Está abierto toda la jodida noche Mara - deslicé mi mano por su cintura, sentí su dureza bajo la cremallera, agradecí la lluvia estábamos en un lugar público y aunque era consciente me sorprendió lo poco que me importaba - Dime que sí Mara, por favor Fue definitivamente una súplica la que susurró en mi oído antes de tomar mi oreja en su boca y yo sentía que mi deseo llegaba al límite. Me convencía de la manera más placentera de adentro hacia afuera en círculos rápidos y suaves, me concentré en su aliento tibio en mi cuello, en su respiración, en la deliciosa presión que estaba causando en mi vientre. De pronto paró dejándome un leve mareo con la desmedida necesidad. - Si iré. Si... - se alejó de mi y cerrando los ojos se lamió los dedos haciendo que sintiera una punzada muy profunda, solté el aire aturdida recostándome del pilar de madera, convirtiendo mi necesidad en pura rabia por las ganas frustradas - ¡Vete al infierno! - expresé desde lo más profundo - Allí te espero No hablamos por cinco largos minutos en los que dejamos que nuestros propios pensamientos y la lluvia nos envolviera para alejar aunque sea un poco ese instinto carnal que nos envolvía siempre que estábamos cerca. "Amantes con el que detonas de todas las formas". Su frase quedó bailando en mi mente. - ¿Terminaron las evaluaciones a tus alumnos? - preguntó de pronto sin mirarme - Sólo queda una semana larga administrativa y vendrán dos meses de vacaciones - ¿Qué haces en ese tiempo? - Esta vez me dedicaré a lo que me apasiona realmente. También soy fotógrafa profesional, pero estos últimos años he sido un desastre, lo dejé y fue como dejarme a mí misma. Por eso te entiendo. Además la mudanza, la nueva ciudad. Es hora de sacar mi equipo - No lo hubiese imaginado - Mi historia también tiene cosas buenas - La mía también tiene cosas malas - lo miré de reojo - Vivimos en una sociedad que aunque ha ido haciendo cambios a pasos gigantes aún es cruel e injusta - Si algo sé perfectamente es que nada es justo, la medida igualitaria no existe se busca y se construye, pero no dura. Ya sea con un equipo de trabajo o una persona o contigo mismo. Somos seres injustos y egoístas en el fondo. Adoro mi profesión, pero jamás construirá una medida justa, se jacta de serlo, pero también es consciente de que no lo ve. Siempre alguien pierde y alguien gana así está hecho el mundo. Muchas veces solo gana el que más puede y no quien lo merece. He divorciado a muchas parejas, me he preguntado ¿Cómo pasaron tanto tiempo juntos, como se enamoraron y tuvieron hijos si al final se odiaban hasta el punto de desear la muerte del otro?. También he separado a personas que hasta el día de esa firma se amaban profundamente, pero no podían seguir desgastándose en no saber reconocer su error y pedir perdón para ser justos. Me agrada la gente, soy del tipo que quiere ayudar a que estén bien, quien escucha y resuelve. Un día como tú también me decidí por lo que más me apasionaba, pero no quería dejar de tener contacto con la gente. Dejé el despacho y los tribunales a plenitud, nació El segundo círculo y el paraíso. Trabajo pro bono para quien más lo necesite. Mi familia no es rica y yo tampoco lo soy, me ha costado física y mentalmente llegar hasta donde estoy. He hecho cosas… que no le gustaban tanto a la sociedad, pero en ese momento te aseguro que solo pensaba en mis objetivos y era muy impaciente para lograrlo de forma… normal. - desvió la mirada y suspiró, había algo detrás de sus palabras que no llegaba a ser del todo claro -Hasta ese momento caí en cuenta del nombre del bar - Paradise y el Averno. Lo mejor de dos mundos - sonreí con ironía. Tenía sentido que ese club fuera suyo - Si fueras mas al bar te darías cuenta que es muy familiar, puedes volver cuando quieras aunque renuncies al averno. Tú también puedes tener lo mejor de dos mundos. - ¿Te gustan más las mujeres o los hombres? - Se echó a reír y era completamente contagioso - Esperaba esa pregunta hace tiempo. Es cliché. He salido con personas de todo tipo, no tengo un registro numérico de género. En este preciso instante me gustas tú. -La lluvia estaba menguando y le aparté la mirada. - Tengo que regresar a casa. Siento haberme puesto furiosa por algo que no entendía. - Lamento no haberte presentado correctamente a Lionel. Supongo que no quieres que te lleve - Estoy cerca, puedo ir caminando - esquivé Caminamos lentamente hacia el estacionamiento techado que estaba cerca sin decir palabra, era suficiente información. Se sentía tan bien conversar con é, tan natural como entregarnos el cuerpo. Se detuvo frente a una moto que evidentemente había salido de los 80´s. - Es una Ducati Scrambler totalmente restaurada. No eres la única a la que le gustan los clásicos. Además esta él hecho de que evito el tráfico y llego más rápido a mi destino - Es hermosa - ¿Quieres conducirla? - Me resulta totalmente excitante ver a un hombre conducir - me sonrió con diversión mientras subía y se colocaba el casco negro - Nos vemos en dos días Maraí Sonó más como una advertencia que como una despedida y arrancó el motor, realmente eso era sexy y el juego que inició con un constante desafío continuaba entre nosotros, a pesar de que nuestra extensa y sincera conversación nos acercó de una forma diferente. Como si hubiese recuperado al bartender simpático que se ofrecía a ayudarme, como que en lugar de detestarlo me gustaba un poco más. Pensé mucho sobre nuestro breve encuentro en el parque en contraste con todos los demás y me quedé mirando un punto fijo perdida en momentos pequeños y detalles como su cabello sedoso entre mis dedos, sus ojos claros brillantes después de estallar de pasión, el color café de las pecas de sus hombros, las venas de sus manos fuertes y suspiré creyendo que su perfume mezclado con el limón estaba en el aire. En un segundo suspiro determiné con una pequeña desolación que salía desde mi pecho que ese Lunes sería la última vez, no solo de entrar a ese lugar yo no podía seguir viendo a Peter. No podía separar como él lo hacia el deseo de los sentimientos. No fue el sexo delicioso que activó mi alarma, había sido nuestras honestidad la que anuló la barrera.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR